CANCÚN, QRoo, 25 de noviembre de 2021.- “Soy Ana y yo como muchas fui víctima de violencia por parte de mi pareja y no, nunca recibí un golpe de su parte, entonces, ¿por qué aseguro ser víctima de violencia? porque recibí insultos, amenazas, gritos, infidelidades y lo vi romper la pared más de una ocasión”.

“La violencia contra la mujer no es solo física, hay que recordar que no solo las cicatrices del cuerpo muestran las agresiones, también están las del alma y la mente y yo, aun tengo muchas de ellas, recuerdo que una sola acción mía, por mínima que fuera detonaba su enojo y siempre, siempre me culpó por ese enojo, pues me decía que yo había provocado su enojo, que yo había echado a perder el día, que yo recordaba sus infidelidades”, dijo Ana en entrevista para Quadratín Quintana Roo.

Entonces, Ana asegura que de tantas veces se lo repitió su agresor, que en verdad se lo creyó. “Yo una mujer preparada, con estudios, siendo víctima de una persona que llegó a controlarme 100 por ciento, hasta mi sueldo llegó a decirme en que podía o no gastármelo, por lo que terminé siendo esclava a las órdenes de un violentador”, declaró.

“Y como nunca recibí un solo golpe, yo aseguraba que no había violencia, hasta en verdad me di cuenta que no son necesarios los golpes para denominarse violencia de género, y decidí buscar ayuda legal y psicológica para poner fin a esta situación, no fue fácil, estaba ya tan falta de amor propio y de seguridad que temía abandonarlo, creía que permanecer a su lado era mi mejor opción a volver a comenzar”, aseveró.

Ana aseguró que fueron años de terapia y de esfuerzo y ahora, se encuentra recuperada del alma y de la mente. “Recuperé mi seguridad y amor propio y ahora me dedico a ayudar a todas esas mujeres quintanarroenses que viven la misma situación, a todas aquellas víctimas de maltrato físico y psicológico, para que no haya ni una muerta más en manos de un hombre”, finalizó.