TULUM, QRoo, 26 de marzo de 2019.- Un nuevo intento de asesinato a balazos en esta ciudad provocó alarma en las cercanías de la Expo, en la calle Aurora casi esquina con calle Alfa Sur; a solo cuatro calles del Parque Museo de la Cultura Maya.
Por increíble que pueda parecer el intento de asesinato fue atendido con un notorio desgano por parte de las autoridades: tanto, que ni siquiera se llevó a cabo el acordonamiento del lugar.
Las versiones fueron encontradas; algunos testigos aseguraron que los disparos sonaron estruendosos y fueron al menos cinco, otros afirman que se percataron del intento de asesinato no por el sonido, que fue sordo “como si tuviera un silenciador” sino porque hubo un herido y muchos gritos y los sujetos se retiraron a toda prisa; según algunos, en una motocicleta. 
Todos los vecinos coinciden, sin embargo, en la balacera y sus versiones fueron escuchadas por cuatro desinteresados uniformados de una solitaria patrulla de la Policía Estatal que acudió al lugar junto a elementos de la Policía Ministerial, e incluso peritos de la Fiscalía General del Estado, que llevaron a cabo una apresurada revisión del sitio donde ocurrió el ataque: a nadie de los presentes que representaron a las autoridades parecía interesarle realmente levantar todos los datos necesarios para llevar a cabo una investigación.
“¿Pero nos van a dejar vigilancia? No vayan a regresar”, preguntaba acongojada una mujer a los elementos fuertemente armados de la Policía Ministerial que, sin embargo, evadieron una respuesta directa y solo contestaron ”vamos a ver qué hacemos” para retirarse cinco minutos después; luego de que se retiró la patrulla 12125 de la Policía Estatal.
Solo quedaron los vecinos y la víctima -un joven de 25 años de edad- que no recibió atención de paramédicos pese a que tuvo un ligero rozón de bala en el hombro derecho.
Fuentes confiables de la Policía han dejado saber a varios comunicadores la intención declarada del director general de Policía, Tránsito y Bomberos de Tulum, Daniel Hernández, de evitar que trascienda  información que tenga que ver con violencia o inseguridad. 
Pero además, que en los casos en que no exista un deceso se lleve a cabo únicamente un levantamiento de datos y se dejen a los elementos de la Policía Ministerial la carga del aseguramiento del lugar de un crimen.
La Policía Ministerial, por su parte, descansa en lo que se conoce como “primer respondiente”, es decir, la labor de la preservación de pruebas con el correspondiente acordonamiento, pero en esta ocasión no ocurrió ni siquiera eso último.
La atención al intento de asesinato no tardó más allá de 15 minutos y al final todos los elementos de Seguridad Pública y Ministeriales se retiraron sin siquiera preocuparse por la solicitud de la mujer que se preguntaba: ¿Y qué pasa si regresan?