CANCÚN, QRoo, 12 de abril de 2019.- Pese a que en 2018, el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín, derrochó 222 millones 238 mil 204 pesos en publicidad  y posicionamiento, la imagen del gobierno del cambio está en la lona y enfrenta un descrédito de 96% en percepción ciudadana, en una crisis que trasciende a nivel nacional e internacional.

Con todo y el gasto excesivo de los órganos administrativos desconcentrados del Despacho del Ejecutivo estatal en 2018, la percepción ciudadana descalifica el trabajo de Carlos Joaquín en temas torales como garantizar la paz y seguridad ciudadana, abatir feminicidios, combatir frontalmente la delincuencia, robos y extorsiones en los sectores comercial y turístico, acotar el narcotráfico y frenar al crimen organizado y la impunidad.

El Gobernador que ha destinado en gastos de publicidad a medios nacionales y locales en 2018, 150 millones, 646 mil 746  pesos, equivalentes a 67.8 por ciento de los 222.2 millones de pesos, es duramente criticado en redes sociales por la ciudadanía, por la falta de una solución real al sargazo, el olvido del campo y de comunidades rurales, la falta de drenaje y agua potable en varios municipios, como Tulum, el no permitir el acceso de Uber a Cancún, falta de medicinas y un servicio integral de salud, promesas incumplidas en obra social y acciones que no apoyan al medio ambiente.

Su gasto en imagen es parecido al que destinó en 2018 para afrontar la crisis del sargazo, que tampoco solucionó el problema y del que empresarios reclaman el ocultamiento y opacidad en los contratos de las empresas que participaron y no solucionaron el recale del plancton.

Carlos Joaquín en 2018 ha pagado publicidad a diarios, campañas de comunicación digital, estaciones de radio, páginas web, spots y spots en lengua maya, anuncios en cines, entrevistas, campañas en Facebook y You Tube, semanarios, revistas, espectaculares, canales de televisión, perifoneo y hasta en folletos, en medios de comunicación de  Yucatán, Ciudad de México, Morelos, Puebla, Durango, Tabasco, Estado de México y localmente en empresas de comunicación de Cancún, Chetumal, Solidaridad y Cozumel.

El Sistema Quintanarroense de Comunicación Social, además, ha gastado 75 millones 410 mil 55 pesos para promocionar las acciones del Gobierno del Cambio, labor que parece ha aumentado el descrédito del Gobernador de Quintana Roo.

Dentro de los gastos infructuosos, porque no se han cumplido los objetivos,  se destinó a la Secretaría Particular del Ejecutivo un total de 40 millones, 265 mil 858 pesos en 2018, que representa 18.1% de los 222.2 millones; la Secretaría Privada ha derrochado 6 millones, 857 mil 550 pesos, lo que representa 3.1 por ciento del total;  el Despacho del Gobernador ha gastado 14 millones, 113 mil 458 pesos, 6.4 por ciento y la Coordinación General de Gabinete, ha erogado 10 millones 354 mil 592 pesos, 4.6 por ciento.

El derroche en imagen por 222 millones 238 mil 204 pesos que destinó a publicidad Carlos Joaquín González hubiesen servido para adquirir 55 casas de interés social tasadas en 400 mil pesos; para comprar un millón 307 mil 238 kilos de tortilla y 555 mil 595 kilogramos de huevo, por ejemplo.

La inversión del Gobernador de Quintana Roo en su imagen no ha acallado los reclamos ciudadanos ni la molestia de los habitantes por un sistema eficiente de drenaje en Chemuyil, Tulum, en ese poblado, por citar un ejemplo.

Los 222.2 millones de pesos gastados en 2018, parecen frustrantes si se considera que en Quintana Roo, según la encuesta publicada por Arias Consultores, solo cuatro por ciento de los ciudadanos aprueba su gestión y plan de seguridad, en tanto que  la confianza de los inversionistas hacia el desempeñó de su administración está por debajo de 20 por ciento, según esa firma encuestadora.

El problema de imagen del Gobernador de Quintana Roo es tan serio, que los recientes días implementó otra de tantas campañas, esta vez para buscar elevar las cifras de percepción y aceptación respecto a la relación que Carlos Joaquín tiene con el gobierno federal.

Si la intención es mejorar la imagen pública de este gobierno, especialistas recomiendan a Carlos Joaquín, primero, cerrar filas entre sus asesores y su coordinación de comunicación,  ya que las luchas internas trascienden a todas las dependencias; cambiar sus estrategias de comunicación que a la fecha no le han funcionado; aplicar recursos a seguridad, obra social y salud, pero que derramen a corto plazo beneficios palpables para la ciudadanía, porque el descontento abierto y velado de la sociedad quintanarroenses, apoyado por comentarios de visitantes extranjeros en redes, evidencia que la administración de Carlos Joaquín González enfrenta una grave crisis de imagen, que ya ha trascendido a nivel nacional, tanto en organismos públicos como privados y a nivel internacional, lo que incide en el descrédito del Gobernador de Quintana Roo.