SOLIDARIDAD, QRoo, 26 de marzo de 2019.-  El tiburón ballena es uno de los animales marinos más carismáticos del mundo, desde 2016 es, DIN embargo, una especie en peligro de extinción, por lo que ahora más que nunca se deben tomar acciones para su conservación.
El Caribe Mexicano constituye un punto clave o hotspot para la especie, por lo cual el compromiso de su conservación es aún mayor. Las acciones de difusión son fundamentales para inculcar en los usuarios de la actividad una conciencia de conservación hacia un turismo responsable. 
Por ello, se presentará la exhibición fotográfica El Gigante de los Mares, en el Planetario Sayab de Playa del Carmen, que tiene como objetivo compartir información sobre aspectos biológicos de la especie, así como la importancia de llevar a cabo la actividad turística de tal manera que se minimicen los impactos negativos sobre los tiburones. 
A través de 20 imágenes, se busca promover la sensibilización del público hacia la protección y conservación de la especie, conociendo desde aspectos biológicos de los tiburones, hasta aspectos de la actividad turística que se ha desarrollado en torno a ellos.
La exposición también incluye información sobre algunas de las acciones que se están llevando a cabo para asegurar la salud de la especie y su hábitat, enfatizando el importante papel de los usuarios en la conservación de este valioso tesoro de nuestros mares. 
La muestra podrá ser visitada desde este 27 de marzo hasta el 10 de abril. La inauguración se realizará a las 10:30 horas, en el marco del I Congreso Latinoamericano de Tiburones y Rayas. 
A pesar de ser el pez más grande del mundo, el tiburón ballena se alimenta de los animales más pequeños que habitan el mar: el zooplancton. 
Es un gentil gigante migratorio que habita en todos los mares tropicales, sin embargo, solo en algunos sitios del planeta se ve en varias decenas e incluso cientos de individuos. 
Uno de estos sitios es el Caribe Mexicano, donde se han registrado más de 400 tiburones, durante la temporada de mayo a septiembre. 
El inmenso tamaño del tiburón ballena y su docilidad, aunado al hecho de que los organismos permanecen muchas horas cerca de la superficie del mar, los hacen sumamente atractivos para el turismo.
Actualmente, la observación y nado con los tiburones ballena es una actividad turística muy popular, y que brinda una alternativa económica directa a más de 700 familias, y genera una derrama económica de más de 12 millones de dólares. 
Lo anterior, ha llamado la atención de autoridades, científicos y personas que trabajan en torno a la especie, quienes buscan que esta actividad económica se desarrolle, generando beneficios para la gente de las localidades, pero sin poner en riesgo la salud de la población de tiburones ballena.