LÁZARO CÁRDENAS, QRoo, 2 de junio de 2020.-
Lejos de Susana Distancia, invitados y colados se dieron cita en la autopista 180D Cancún-Mérida, a la altura del puente El Ideal-Popolnah, para atestiguar el banderazo de salida del proyecto más emblemático de la 4T: El Tren Maya.

Sin embargo, el evento fue opacado por el dios Chaac, que no fue invitado, pero que llegó imponente al arranque del Tren Maya, en un acto al que no faltaron las porras y aplausos, pero esta vez sin tanto ímpetu.

Aunque el evento estaba programado para las 15:30 horas, la gente empezó a llegar desde antes del mediodía de este lunes 1 de junio, pues la invitación advertía que no habría estacionamiento.

Pero Chaac fue a divertirse y provocó que los asistentes se arremolinaran debajo del único toldo colocado afuera de las dos carpas del evento: la primera de las cuales se destinó al presídium y las mamparas, con los detalles del Tren Maya, el equipo de sonido y la estación de sanitización; mientras que la segunda carpa, destinada a los medios de comunicación, acabó siendo también para algunos políticos que no estaban incluidos dentro de la logística de la ceremonia.

Inicialmente era para 50 personas, pero se arremolinaron muchas más.

Los primeros en llegar fueron el gobernador Carlos Joaquín, acompañado de la presidenta municipal de Benito Juárez, Mara Lezama, quienes tuvieron que guarecerse también en el toldo, en espera de que llegara el mandatario federal. Ella, vestía un elegante traje color hueso y zapatillas. Él, jamás se quitó el tapabocas.

El objetivo de todos era no perderse ningún detalle de la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien llegó al lugar hasta las 15:45 horas.

Entró directo al evento, dejando tras de sí los gritos de petición de ayuda, que desde el puente lanzaba un grupo de profesoras, quienes buscan ser basificadas y dejar de viajar todos los días de una ciudad a otra en Quintana Roo.
A un costado del acceso, lo esperaba también un grupo de volqueteros afiliados a Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, quienes acudieron a manifestar su apoyo al mandatario federal, y de paso se pusieron a sus órdenes y como quien no quiere la cosa, le pidieron que los tome en cuenta para ser contratados en las obras del Tren Maya.

Debajo del puente para protegerse de la lluvia, dejaron en claro que “son transportistas responsables” y “lo vamos a acompañar en todos los puntos de su gira para agradecer su apoyo al sureste y a la mano de obra mexicana”.

A su lado y arriba del puente, se dieron cita también pobladores de la zona, quienes sin importar la lluvia, con paraguas que por momentos no usaban, disfrutaron al ver de cerca “a su Presidente”.

Otros, aprovecharon para hacerle planteamientos.

A los que pareció no gustarles mucho el evento, fue a quienes transitaban por la autopista a esas horas, sobre todo a los choferes de camiones de doble remolque usados para el traslado de combustible, quienes al pasar saludaron con claxonazos a los asistentes.

La vía, prácticamente fue bloqueada hasta que se retiraron todos, eso sí, sin incidentes.

Hubo ausentes importantes que se extrañaron en el banderazo inicial del Tren Maya.

Y también otros que sí fueron y aprovecharon el evento para sus fines.

Con todo y el dios Chaac, el primer banderazo del Tren Maya es ya parte de la historia del Sureste, Quintana Roo y México.