La Tarea del Domingo

Las cosas sencillas de la vida son como esas estrellas que relucen en las noches despejadas. Siempre están ahí, rodeándonos, ofreciéndonos su magia sutil; sin embargo, no todos los días nos detenemos a mirarlas ni recordamos que existen.

Solo cuando nos faltan, solo cuando la vida nos da un pequeño o gran revés, apreciamos de golpe lo que de verdad edifica nuestro corazón.

Lo principal, la clave de todo no está en llevar una vida sencilla sino en ser sencillos de pensamiento y saber qué es lo importante. Qué es lo que de verdad hace feliz a nuestro corazón y nos identifica. A partir de ahí, todos nosotros somos libres de edificar nuestros microuniversos particulares.

Respira, ama, sé feliz, disfruta de las cosas sencillas de la vida… Esto es lo único urgente, lo demás, aunque no lo creas es secundario

Disfrutar del placer de lo simple es una actitud que muchos cultivan porque ya disponen de una adecuada paz interior y sin artificios.

El goce de lo simple les llega a algunos después de un largo recorrido donde de pronto, hacen acto de conciencia y descubren placeres que antes no habían tenido en cuenta:

El placer de las buenas amistades.
De un buenos días y una caricia inesperada.

De la risa contagiosa de un niño.
De ese viento embriagador después de una tormenta

De un sol que se hunde en el océano en un silencio absoluto

De un despertar de domingo sin ninguna preocupación en la mente…

No dudes en practicar esta sencillez de pensamiento y emociones en tu día a día, porque cuando encontramos al final esa felicidad interna, ésta durará para siempre porque estará conectada a nuestro ser verdadero.

Del blog: “La mente es maravillosa”.
¡Bendecido domingo!