Uso de razón

Es demasiado grande el golpe a la democracia y a la legalidad como para que la Suprema Corte de Justicia no eche abajo la intención de Morena que busca extender a más del doble el periodo para el cual fue electo el gobernador de Baja California.
Demasiado grande y demasiado temprano.
Supongo que ni siquiera habrá discusión, sino unanimidad para declarar inconstitucional la maniobra de Morena en Baja California.
El problema no está ahí, sino en la intención del partido gobernante.
Quieren extender el mandato de un gobernante suyo más allá de lo que marca la Constitución.
Cuando tienen mayoría van por todo.
No son demócratas. Ahora que tienen el poder no lo van a querer soltar.
Si es preciso modificar la Constitución para quedarse con el mando, lo hacen.
Si la traba está en el Tribunal Federal Electoral, van a maniobrar para cambiar a sus integrantes.
¿Resistencias de los consejeros del INE? Los van a querer sacar, con alguna argucia.
¿No hay mayoría en la Corte? La van a construir, con los relevos que faltan y las nuevas renuncias que van a provocar.
¿Hay legisladores de oposición que podrían estorbar la maniobra? Los intentarán comprar, como hicieron exitosamente en Mexicali. Dinero tienen.
¿Demasiado ruido porque un Congreso estatal prolongue el mandato de un gobernador? Fácil: que se haga una consulta popular, manejada por Morena, para que la gente decida.
No estamos solamente ante un político ambicioso que movió las cosas en su estado para quedarse en el poder.
Lo que tenemos enfrente de nuestras narices es una maniobra que contó con el respaldo de la presidencia de Morena a nivel nacional.
También estuvo un poderoso brazo del gobierno federal. Gobernación, ni más ni menos.
Yeidkol Polevnsky, en su calidad de dirigente nacional de Morena, aplaudió el cambio a la Constitución de Baja California y defendió la consulta para que “el pueblo” extienda el mandato de Bonilla.
Fue lamentable que el día de la consulta en Baja California, el presidente de la República visitara el Estado, sin condenar esa emboscada a la democracia.
Desde la secretaría de Gobernación se movieron hilos, por conducto del subsecretario Ricardo Peralta, a fin de alargar el periodo de Jaime Bonilla.
La intención es clara y está confesa: prolongar el mandato de un gobernante más allá del periodo para el cual fue electo.
Bonilla, Morena en Baja California, Morena a nivel nacional, la secretaría de Gobernación, ¿actuaron sin ponerse de acuerdo ni recibir instrucciones?
El presidente, ¿casualmente pasaba por ahí el día de la votación?
La líder nacional de Morena dijo que el pueblo debía decidir. Y el Congreso de Baja California realizó una consulta anteayer domingo.
Sin embargo ahí también hay trampa. No se trata que el pueblo determine cuánto tiempo debe permanecer en el cargo un gobernante electo.
La elección se convocó para gobernar por un periodo de dos años. Punto.
Insisten en torcer la ley con esa consulta que aprobó Morena en el Congreso estatal. Se realizó al margen de los órganos electorales. Fungieron como funcionarios de casilla miembros de Morena. Los votos los contó Morena. Y se instalaron 250 casillas con mil papeletas cada una, cuando en el Estado hay dos millones 800 mil empadronados.
Hicieron una faramalla ilegal y al parecer no habrá consecuencias para Morena ni para Bonilla.
Fue un experimento. Sondearon el terreno para calibrar la resistencia de la opinión pública. Ver si hay consecuencias.
La Corte, con toda seguridad, echará abajo esa maniobra.
Pero el intento se puede volver a repetir a nivel federal si es que, en 2021, Morena refrenda su mayoría calificada en la Cámara de Diputados.
La intención ha quedado perfectamente clara.