MÉRIDA, Yuc.,16 de mayo de 2019.- La Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíinbal y Articulación Yucatán exigen al Gobierno de México revisar la política de transición energética que no toma en cuenta los problemas de justicia ambiental ni la necesidad de transformar el sistema energético a uno bajo en carbono.

En un documento difundido en las redes sociales y que invitan a firmar, hacen un llamado para concretar lo propuesto en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 en el sentido de hacer la nueva política energética del Estado mexicano, que impulse el desarrollo sostenible mediante la incorporación de poblaciones y comunidades a la producción de energías con fuentes renovables y para impulsar el surgimiento de un sector social en ese ramo.

Con una política pública adecuada se podría avanzar en modelos alternativos viables más sostenibles, responsables e inclusivos, como los de generación distribuida, comunitaria y ciudadana destaca el documento.

Exigen que la Semarnat cumpla con su deber legal de llevar a cabo la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) de carácter regional, según marca la ley de Transición Energética para que permita determinar las características relevantes de los ecosistemas potencialmente afectables por lo proyectos, valorar regionalmente los impactos acumulativos y sinérgicos, y dictar las medidas de prevención y control a las que deben sujetarse los desarrolladores.

Este documento que exige atender los conflictos por megaproyectos eólicos y solares en Yucatán y las demandas para una justa transición energética, lo dirigen a titulares de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales,
Secretaria de Energía y a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, así como a la Oficina en México, del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

La Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíinbal y Articulación Yucatán lo integran ciudadanos yucatecos de comunidades mayas y académicos interesados en impulsar una transición energética sustentable y justa que responda a la crisis de cambio climático.

Se manifiestan preocupados por las inconsistencias, riesgos y conflictos socioambientales que el modelo de desarrollo de megaproyectos de energía renovable en Yucatán está generando, debido a una visión supeditada a la demanda de los grandes consumidores energéticos y a los intereses económicos de desarrolladores privados sin considerar la importancia de preservar los recursos naturales de la región.