TULUM, QRoo, 26 de abril de 2019.- Al igual que el Club de Playa Boa, dentro del Parque Nacional Tulum  que este jueves 25 de abril, pretendió llevar a cabo una fiesta chamánica en honor de la pachamama, con la estridencia y los excesos de todo tipo de drogas y narcóticos, esta noche dentro del polígono de 660 hectáreas que en mayo de 2008 determinó la Suprema Corte de Justicia debía mantenerse preservado,  se realizará una fiesta chamánica.
Ambas festividades, incluidas en el calendario del  festival  Art With Me, cuyos costos de entradas rondan los 300 dólares por noche.
Las dos instalaciones, Club de Playa Boa y Caleta Tankah forman parte del Parque Nacional Tulum y sus propietarios son conocidos políticos.
En el caso del Club de Playa Boa, éste pertenece al recientemente encarcelado por malversación de recursos públicos y liberado por el pago de una fianza, Rafael Castro y Castro, ex presidente municipal de Solidaridad.
En el caso de Caleta Tankah, el propietario es el dos veces perdedor a la alcaldía de Tulum, Jorge Portilla Manica, que sin embargo, ha tenido cargos de secretario de gabinete estatal y actualmente es director de Planeación Municipal en el gobierno panista de Víctor Mas Tah.
Este jueves, la fiesta chamánica en el exclusivo Boa fue frustrada gracias a la firmeza de los encargados del Parque Nacional Tulum, que mantuvieron una vigilancia estricta para evitar la entrada de asistentes exclusivos a la festividad, tomando en cuenta que esa facultad es de su competencia, ya que el acceso al parque tiene el horario oficial de 7 a 19 horas y las excepciones son para huéspedes de los distintos hoteles, así como servicios públicos y abastecimientos comerciales acordados con los empresarios de la zona.
Pero, esta noche, la fiesta será en una de las playas índices de anidación de tortugas marinas, la Caleta Tankah, que no cuenta con acceso libre a la playa, pese a las normativas federales y a los lineamientos constitucionales, por lo que será más difícil de impedir para el personal que encabeza Fernando Alonso Orozco, director del Parque Nacional Tulum, porque en los hechos, Caleta Tankah es una instalación completamente privatizada.
Cabe mencionar que el propietario de Caleta Tankah, el político y millonario Jorge Portilla Manica, ha sido uno de los más duros detractores de las acciones de preservación que ha emprendido la Dirección del Parque Nacional Tulum, encabezada por Fernando Alonso Orozco, a quién incluso en una actividad pública Jorge Portilla Manica trató de echar de las instalaciones del cabildo, en febrero pasado, asegurando que su acción restrictiva era contraria a los intereses de verdaderos tulumnenses como él y otros empresarios.
Las tortugas marinas que habitualmente comienzan a llegar desde el mes de marzo serán desalentadas a su anidamiento no solamente por la fiesta de Caleta Tankah sino por muchas otras que se llevan a cabo dentro del llamado Festival Art With Me que se ostenta como cultural y ecologista pero que en los hechos mantiene un aire elitista y excluyente, y es altamente pernicioso para el medio ambiente, pues sus actividades alteran lo mismo a la fauna marina que terrestre, que todavía abundan Tulum.
Cabe mencionar que precisamente por las especies de la fauna marina y terrestre así como por el tipo de vegetación que existe en el Parque Nacional Tulum, su existencia, que data de 1972 está presuntamente protegido por la sentencia 72/2008 de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN,), que dictaminó en mayo de 2011 y luego de una prolongada controversia constitucional (interpuesta inicialmente por el Ayuntamiento de Solidaridad y continuada por el de Tulum), que al interior del Parque Nacional  “únicamente pueden permitirse actividades relacionadas con la protección de sus recursos naturales, el incremento de su flora y fauna y, en general, la preservación de los ecosistemas y sus elementos, así como la investigación, recreación, turismo y educación ecológicas”.