CIUDAD DE MÉXICO, 11 de febrero de 2020.— El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, arremetió una vez más en contra de la corrupción en construcciones del sistema de Salud porque “ahí estaba el negocio”, y presumió la ejecución del Aeropuerto de Santa Lucía y la refinería en Tabasco.

Aseguró que con sus antecesores, desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se daba línea para favorecer a familiares de políticos, asociaciones civiles y constructoras. 

Durante la conferencia matutina de ese martes en Palacio Nacional, ejemplificó con Durango, donde se construyó un hospital en Gómez Palacio, que se hizo pero se quedó a medias, no se equipó.

“Tenemos un problema en lo mal que se han portado las empresas contratistas, en el periodo neoliberal, nacionales y extranjeras, empresas que no cumplen que se quedan con los anticipos”, aseguró. 

López Obrador calificó de buena experiencia con dos casos, destacó a los ingenieros militares en la construcción de Aeropuerto Felipe Ángeles porque están ahorrando, edificando en tiempo y con calidad, como ocurre en la Refinería de Dos Bocas. 

“Las empresas contratistas tenían más abogados que ingenieros, apenas empezaban y ya estaban pidiendo aplicación, el Gobierno era su huequito, eso se termina”, apuntó. 

El Primer Mandatario insistió en revelar nombres y detalles sobre las empresas que incumplan los contratos que se hayan pactado, para que desde Palacio Nacional se conozcan en el país y a nivel mundial.