CAMPECHE, Camp, 25 de junio de 2020.- Campechanos saquean cerveza, vinos y licores de expendios y supermercados.

La prohibición incentiva el clandestinaje,ya que la ley seca, precariedad económica y aislamiento social son como bombas de tiempo, según penalistas:

Alberto hizo un receso en sus actividades como chofer de camión materialista, incluso no dudó en estacionar su vehículo en un sitio prohibido, -arriesgándose por lo menos a ser amonestado por la policía- e inmediatamente se introdujo a uno de los supermercados de la avenida Gobernadores.

La desesperación de Alberto tiene un justificado y legal motivo: La Mesa Estatal para la Construcción de la Paz acordó reinstaurar la ley seca, tras considerar el consumo de alcohol como un precursor de violencia callejera y doméstica.

La nueva disposición precisa que a partir de este jueves 25 de junio y hasta nuevo aviso se dejarán de vender bebidas etílicas, lo que propició que consumidores habituales de cerveza como Alberto llevarán a cabo compras de pánico.

En su apurado tránsito hacia los estantes cerveceros del centro comercial, Alberto tropezó el carrito de supermercado que empujaba Fabiola, trabajadora doméstica desempleada que al enterarse de la nueva disposición legal, rompió su cochinito para comprar 20 planchas de cerveza, pues sabe que en tres o cuatro días, su adquisición será cotizada a precio de oro.
En obediencia a las disposiciones y acuerdos tomados con las autoridades, los negocios que cuentan con autorización para la venta de etílicos, al levantarse la prohibición el pasado 9 de junio, racionaron la venta de bebidas espirituosas.

Sin embargo, los campechanos se valieron del ingenio y artimañas para poder adquirir la mayor cantidad de bebidas etílicas, tanto para consumo personal, como para revender.
A unas cuadras de donde Alberto y Fabiola hacían sus compras, una familia aseguraba la carga de su camioneta de redilas, misma que consistía en -a ojo de buen cubero- por lo menos 400 planchas de cerveza, que desde luego no serán para el consumo familiar.

Para el aislamiento, la terapia etílica

“La vez pasada me agarraron desprevenido, pero ahora de ninguna manera voy a suspender mi cahuamoterapia, ni pagar 300 pesos por canastilla”, dijo socarronamente a Quadratín Celso M., burócrata estatal, mientras mete su preciado avituallamiento etílico a la cajuela de su sedán.

Celso aclaró al comunicador que no tiene intenciones de platicar con el reportero, pero antes de partir nos dice: “El gobierno está mal, puede imponer mil leyes secas, pero eso no va a impedir el consumo”.

Covid 19 y el consumo de etílicos

Las autoridades sanitarias vinculan el consumo de alcohol con el relajamiento y la movilidad social, factores que -aseguran- están estrechamente vinculados con el incremento exponencial de nuevos casos positivos de Covid 19.

De acuerdo con el monitoreo de movilidad y comportamiento social que realiza en forma cotidiana la Secretaría de Salud, la ciudadanía no ha acatado a cabalidad los protocolos establecidos en los semáforos epidemiológicos -nacional y estatal- y como consecuencia se han disparado los contagios y defunciones.

Ley seca y corrupción, incentivan el clandestinaje

“Estamos ante un escenario de franca expansión de la pandemia. No lo digo yo, lo están afirmando destacados epidemiólogos mexicanos. No nos debe extrañar entonces que se impongan más severas para contener la movilidad social y la aglomeración social

“Pero existen muchos imponderables. Uno de ellos es precisamente el comercio y consumo de alcohol, problemáticas que tiene varias aristas. Por una parte, la ley seca en si no garantiza la abstención de los consumidores habituales de bebidas alcoholicas, pero sí incentiva la ilegalidad.
“Cómo instrumento disuatorio la prohibición puede limitar el consumo de etílicos, pero no lo contendrá totalmente, pues a la demanda y deseo del mismo, debemos agregar un factor que suele darle al traste a toda ley, plan o acuerdo gubernamental: la corrupción”, opinó el abogado laborista y penalista Raúl Mex Tacú.

En su opinión, el Gobierno de Campeche tuvo bastante margen de tiempo para diseñar una estrategia para la enfrentar la pandemia en los aspectos sanitario, económico y social, pero como suele ocurrir ante sucesos inesperados y atípicos como la pandemia de Covid 19, existen muchos imponderables.
“Claro que hay una relación entre las adicciones y el comportamiento social. El consumo de sustancias toxicológicas, en particular el alcohol está ligado a problemáticas como violencia intrafamiliar y toda una serie de comportamientos o conductas antisociales.
“Como era de esperarse, tras un confinamiento prolongado y una parálisis económica que propició la agudización del desempleo, entre otras cosas, la reintauración de la venta de alcohol detona problemas como la violencia intrafamiliar y otras conductas antisociales”, opinó.

“Lo que le faltó al gobierno fue instaurar un plan para atender la salud mental de las familias campechanas, que actualmente están viviendo toda una serie de vicisitudes y calamidades, jamás vistas y mucho menos esperadas.

“Con la sola instauración de la ley seca no vamos a desintoxicar a un estado como Campeche, que está incluido entre las 10 entidades federativas del país que más alcohol consume.

“En Campeche el consumo de alcohol continuará, los que tienen el hábito de consumir bebidas etílicas harán todo lo que sea necesario para satisfacer su gusto o adicción. Por otro lado, siempre estarán individuos dispuestos a violar la ley, casi siempre en complicidad con autoridades y servidores públicos corruptos”, precisó.
Tras vivir una semana de inusual violencia, que incluyó por lo menos dos homicidios, un suicidio, robos al por mayor a comercios y viviendas e incluso la agresión con arma de fuego a un reportero de redes sociales, la Mesa para la Construcción de la Paz del Estado de Campeche, decidió imponer de nueva cuenta la ley seca.

Por ello, a partir de este jueves 25 de junio, estará de nuevo vigente en Campeche, razón de las “compras de pánico” que fueron observadas en la capital y en la mayoría de los centros urbanos de este estado.