Atiende a tu presente es importante, pues ahí encuentras el abrazo soberano de la vida.
Un estado con emociones libres, donde la culpa, el miedo y el juicio se viven en paz.
Olvida el mundo, las noticias, lo pendiente y atiende tu presente en está mañana frente a una taza de café caliente.
Observa, zisgagueando y armonizando bailan los blancos vapores sobre el sabor exquisito del grano más amado; ahí en esta silenciosa contemplación puedes percibir tu maravillosa existencia.
Un mundo de cosas se rinden ante tí.
Al deseo de tu conciencia.
A la magia que llevas en las manos.
¡Oh! Cuánto color y gusto se abandonan bajo tus pretenciones y en tu amistad con el todo.
Un momento de sobriedad mental y tienes el milagro del universo rondeando en todo lo que miras, tocas y sientes.

Que no se te escape la dulzura del espíritu entre todo este drama, no sea que se evapore la sensibilidad que te aguarda.

Artículo de Margoth Chaves.

Bendecido jueves.