Premoniciones de la debacle
“Eres importante para ti porque es a ti a quien tú sientes”.
Fernando Pessoa.
ますます人間的で幸せに
(Cada vez más humano y más feliz).
Roxana Bermúdez
El Padre Juan Algorta, explica qué implica ser más humanos: “Una persona es más humana cuando reconoce en todos los demás su humanidad y los trata como tales”.
Asegura que tratar al otro con humanidad implica “respetar a su persona y a su dignidad, poner en práctica la actitud de escucha para que pueda expresar lo que siente, y que podemos compartir el sentimiento de esa persona y poder contribuir a su crecimiento”. “Ser más humanos implica el respeto sagrado a la dignidad de cada persona”, resume.
Por el contrario, estar deshumanizado “es ignorar la dignidad de la persona humana que está frente a mí, es crear exclusión entre las personas, ningunear a alguien por el hecho de que sea diferente a mí”, dice Algorta.
¡Cuanta razón!
Las prisas, la rutina, la autosuficiencia son puertas que se cierran a la novedad y el amor, que nos vuelve más fríos, más mecánicos, más distantes incluso más crueles.
Una vida más humanizante y humanizada es una vida más feliz, que embellece y restaura, que crea comunión, que se detiene y embarra en los acontecimientos de la vida.
Ser más humano. Ser mejor persona. Ofrecer la mejor versión de uno mismo. Iluminar nuestra familia, el trabajo y el mundo con la máxima luz.
Dejar huella por donde pasas y sentirte satisfecho porque tus acciones tienen como fin aportar esperanza, poniendo el alma y el corazón para mejorar el mundo y hacerlo más humano.
“Mientras vivamos, mientras estemos entre los seres humanos, cultivemos nuestra humanidad”.
Séneca.
Bendecido día.




