¿Amas la vida?

Roxana Bermúdez

Pues si amas la vida no malgastes el tiempo, porque el tiempo es el bien del que está hecha la vida, dijo alguna vez Benjamin Franklin.

No malgastes tu tiempo.

Para quienes piensan que el tiempo es dinero, la simple idea de dejar que los minutos transcurran sin hacer nada puede parecerles una locura increíble.

Sin embargo, el tiempo no es dinero, el tiempo es vida, y quizá deberíamos replantearnos cómo lo estamos utilizando.
Solo se vive una vez y no sabemos por cuánto tiempo. Si la mayoría de personas ya pasamos al menos la tercera parte de nuestra vida durmiendo, es necesario aprovechar el resto de nuestro tiempo al máximo.

A todos nos pasa. Termina el día y no sabemos cómo pasó tan rápido el tiempo.

Quizás no hemos avanzado lo suficiente en alguna tarea que debíamos hacer, o quizás no hayamos logrado completar varias actividades que teníamos planeadas.

O tal vez, francamente, entre una cosa y otra, finalmente no hemos hecho algo.

El tiempo es una medida que le damos a la vida. Es la vida misma. Por eso tu tiempo es tan valioso y malgastarlo produce pensamientos y sensaciones negativas.

Para entender el valor de un año, pregúntale a algún estudiante que perdió el año de estudios.

Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que alumbró a un bebé prematuro.

Para entender el valor de un minuto, pregúntale a una persona que perdió el tren.

Para entender el valor de un segundo, pregúntale a una persona que evitó un accidente en el último instante.

Para entender el valor de una milésima de segundo, pregúntele a la persona que ganó una medalla de plata en las olimpiadas.

Recuerda que el tiempo no espera por nadie.

Ayer es historia, mañana es un misterio y hoy es un regalo.

Por eso es por lo que se llama ¡el presente!

Gracias querido amigo Arturo Ramírez, por ayudarme a comprenderlo.

¡Bendecido viernes!