¿Qué cultivas en el jardín de tu mente?

Nuestra mente es como un jardín que puede ser inteligentemente cultivado o abandonado al dominio de hierbas y arbustos que crecen solos.
Puede que haya muchas zarzas de odio a uno mismo, piedras de desesperación, rabia y preocupación.
–Hay un viejo árbol llamado miedo que necesita una buena poda o que lo corten.
–Una vez que hayas limpiado bien el terreno y abonado la tierra, siembra algunas semillas de alegría y prosperidad.
Cada semilla de pensamiento sembrado en tu mente que eche raíces se reproduce a sí mismo floreciendo (tarde o temprano) en acciones y produciendo sus propios frutos.
Los pensamientos positivos producen buenos frutos, y los pensamientos negativos malos frutos. Es el resultado de una ley que no falla.

Si tienes paciencia, las plantas crecerán y se llenarán de flores. Lo mismo sucede con tu mente: tú seleccionas los pensamientos que vas a cuidar, y si tienes paciencia, verás cómo crecen y contribuyen a crear el jardín de experiencias que deseas.
Por eso tienes que tener mucho cuidado en qué tipo de pensamientos dejas crecer en el jardín de tu mente.
El jardín de tu mente sea cultivado o descuidado ¡está destinado a producir!
Que tengas un maravilloso fin de semana.