CIUDAD DE MÉXICO, 4 de julio de 2019.- “Devoran megaproyectos la Península de Yucatán y amenazan la vida de los pueblos mayas” advirtieron las organizaciones GeoComunes y el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura.

Su afirmación la sustentaron en el trabajo de acompañamiento que realizan durante varios años estos colectivos en la región y con una iniciativa digital que documenta el avance de megaproyectos en detrimento de los territorios indígenas, sus recursos naturales y la supervivencia cultural de los pueblos originarios.

El visualizador cartográfico presentado, mapea los diversos megaproyectos en la Península de Yucatán y está disponible online en los portales www.geocomunes.org de GeoComunes y en www.ccmss.org.mx del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura.

Pedro Uc, de Yucatán fue uno de los ponentes, y enlistó los proyectos que actualmente operan en la Península de Yucatán, como los monocultivos, complejos hoteleros, granjas porcícolas, parques eólicos, infraestructura del turismo verde y hasta una embotelladora de cerveza.

Afirmó que entre las diversas peticiones que han hecho a los distintos niveles de gobierno, los mayas nunca han solicitado un tren.

Por su parte Wilma Esquivel de Quintana Roo pidió aprender de la lección que ha dejado Cancún y Playa del Carmen, en donde los indígenas pasaron de ser dueños de las tierras a ocupar el último peldaño de la escala social en esos destinos turísticos.

Advirtió que desde arriba se pretende imponer una concepción de desarrollo completamente ajena a los pueblos originarios. Condenó que se reproduzca un discurso en el cual los indígenas son pueblos que necesitan desarrollo, pero a los cuales las autoridades no escuchan sus propuestas.

De muy poco sirven los compromisos que se puedan hacer para la preservación de la cultura maya ante los impactos que ocasiona el proyecto Tren Maya ya que si se destruye el territorio comunitario a la par se destruye la cultura, dijo.

Ángel Sulub, de Quintana Roo, afirmó que “los mayas somos una cultura viva”. Sabedor de gran pasado de la civilización maya invitó a reflexionar sobre la visión reduccionista de constructores de grandes pirámides prehispánicas y a que se les dimensione como herederos de sus antepasados que resistieron y que seguirán resistiendo ante las nuevas formas de colonización que implican los megaproyectos.