Los Aranceles de Donald Trump Entrampan al Peñismo a un mes de las Elecciones

El proceso electoral en marcha tenía la semana que está por terminar tenía como los puntos centrales de su agenda la guerra de las encuestas y la abierta intromisión de los empresarios más antilopezobradoristas de México en dicho proceso advirtiendo a los inermes empleados de sus fábricas o negocios de los riesgos que traería para nuestro país un populismo como el que esos hombres del dinero adjudican a las propuestas reivindicatorias del político de Macuspana.

Y hoy por la mañana Donald Trump cambió esa agenda nacional. Cumplió su amenaza de imponer aranceles al acero y al aluminio mexicanos de un 25 y un % respectivamente.

El anuncio del habitante de la Casa Blanca propició que apenas una hora después de hacerlo el dólar rebasó la frontera de los 20 pesos, y al momento de escribir estas notas, la moneda norteamericana se cotizaba en el aeropuerto hasta en 20.40 pesos.

Ya la guerra de las encuestas; el debate por la abierta intromisión de un identificado grupo de empresarios mexicanos en las campañas políticas condenado el populismo de AMLO y hasta los temas como la inseguridad que estremece a todo el país y el plantón que realizaron anoche en la calzada de Tlalpan los damnificados del sismo del pasado 19 de septiembre, fueron desplazados en el ánimo nacional por la actitud de Donald Trump en contra de nuestro país.

Las negociaciones del Tratado de Libre Comercio se desmoronan en consecuencia y nadie acierta a decir si será en el 1019 terminen, o tal ya nunca se verán si ese instrumento de comercio trilateral sigue vigente. Bajo las condiciones que impone el imperio.

Sin duda que el peñismo y su candidato presidencial, así como sus candidatos a gobernadores, se verán afectados por un ánimo contrario de los electores que saben, que como consumidores finales de los productos que México también suba en sus tasas arancelarias como respuesta a Trump, la noticia del antimexicanismo del mandatario estadounidense no augura un final feliz para el oficialismo ni en las elecciones del 1 de julio próximo y menos una transición de terciopelo, sea quien sea el ganador de los comicios presidenciales.

Ya no hay duda.

Todas las estrategias del actual gobierno mexicano para tratar de llevar una relación equilibrada con Estados Unidos han fracasado hasta ahora.

Esperamos que las consecuencias de las decisiones de Donald Trump o sean tan catastróficas como se presiente que serán en estas horas que vive el país sumido en el desconcierto y en la desesperanza.