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CANCÚN, QRoo, 19 de octubre de 2026.- Bochornos, insomnio, cambios de humor y molestias durante las relaciones sexuales son algunos de los síntomas que pueden acompañar a la menopausia, una etapa natural que todavía enfrenta barreras de información y tabúes que pueden retrasar la búsqueda de atención médica.
Aunque se trata de una transición biológica que experimenta la mayoría de las mujeres entre los 45 y 55 años, sus efectos no se limitan al fin de la menstruación: también pueden repercutir en el descanso, la salud emocional, la vida sexual y el bienestar cotidiano.
En el marco del Día Mundial de la Menopausia, conmemorado cada 18 de octubre, el tema cobra relevancia para las mujeres de Quintana Roo, donde hablar abiertamente de los cambios físicos y emocionales asociados con esta etapa permite impulsar la prevención, el diagnóstico oportuno y el acceso a información confiable.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la transición menopáusica puede durar varios años y sus manifestaciones varían de una persona a otra. Mientras algunas mujeres experimentan pocas molestias, otras presentan síntomas que interfieren con sus actividades diarias y su calidad de vida.
Bochornos, insomnio y cambios emocionales
Uno de los signos más conocidos son los bochornos, que consisten en una sensación repentina de calor, principalmente en la cara, el cuello y el pecho. Pueden acompañarse de enrojecimiento, sudoración, palpitaciones y malestar físico; además, cuando aparecen durante la noche, pueden interrumpir el sueño y provocar cansancio durante el día.
Los cambios en el ciclo menstrual también pueden ser una señal de la transición. Los periodos pueden volverse irregulares, cambiar en duración o presentar variaciones en el flujo hasta que la menstruación desaparece.
A estas manifestaciones se suman las dificultades para dormir, la irritabilidad, los cambios de ánimo, la ansiedad y, en algunos casos, síntomas depresivos. También pueden presentarse dificultades de concentración y molestias físicas que afectan las actividades habituales.
En el ámbito sexual y urinario, la disminución de estrógenos puede favorecer la sequedad vaginal, la irritación, las molestias durante las relaciones sexuales y algunos problemas urinarios, incluida la incontinencia.
No obstante, los cambios hormonales también se relacionan con una disminución de la densidad ósea y modificaciones en el riesgo cardiovascular, por lo que la atención no debe concentrarse únicamente en aliviar las molestias inmediatas, sino también en cuidar la salud a largo plazo.
Cabe destacar que la OMS señala que la menopausia natural se confirma después de 12 meses consecutivos sin menstruación, siempre que la ausencia no tenga otra causa. Antes de ese momento, durante la perimenopausia, todavía puede ocurrir un embarazo.
Más de seis millones de mexicanas en etapa de climaterio
La Secretaría de Salud informó en octubre de 2024 que más de seis millones de mexicanas se encontraban en etapa de climaterio, periodo de transición que comprende los cambios previos y posteriores a la menopausia.
Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó más de 148 mil consultas por síntomas y complicaciones de la menopausia entre enero y junio de 2025, en sus distintos niveles de atención.
Los tabúes que rodean a la menopausia
Uno de los principales obstáculos para hablar de la menopausia es asociarla exclusivamente con el envejecimiento o con el fin de la vida reproductiva, como si implicara una pérdida de bienestar, atractivo o feminidad.
Este tipo de ideas puede dificultar que las mujeres expresen sus molestias, especialmente cuando se trata de cambios en el deseo sexual, sequedad vaginal, dolor durante las relaciones sexuales o alteraciones emocionales.
La OMS advierte que la menopausia suele permanecer en silencio dentro de las familias, las comunidades, los espacios laborales e incluso los servicios sanitarios. También señala que algunas mujeres pueden sentir vergüenza al explicar sus síntomas o desconocer que existen alternativas para tratarlos.
A esto se suma la idea de que todas las molestias son “inevitables y deben soportarse”. Aunque la menopausia es una etapa natural y no una enfermedad, los síntomas que afectan la calidad de vida pueden recibir atención médica y no tienen por qué normalizarse.
Asimismo, es importante mencionar que la sexualidad no termina con la menstruación: los cambios físicos pueden requerir ajustes, lubricantes o tratamientos indicados por profesionales de la salud, según las necesidades de cada persona, además de que las infecciones de transmisión sexual siguen siendo posibles, por lo que la protección y la atención preventiva continúan siendo importantes.
En Quintana Roo, hablar de la menopausia sin prejuicios y buscar atención médica oportuna es fundamental para mejorar la calidad de vida de las mujeres. Reconocer los síntomas, dejar atrás los tabúes y acceder a información confiable permite vivir esta etapa con mayor bienestar y sin normalizar molestias que pueden tratarse.