CIUDAD DE MÉXICO, 6 de noviembre de 2019. — El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que nunca ha utilizado un lenguaje ofensivo contra los periodistas, y enfatizó que su finalidad es alcanzar un diálogo y ejercer su derecho de réplica.

“Nunca he utilizado lenguaje que estigmatiza a los periodistas, lo que quiero estigmatizar es a la corrupción”, acotó el Primer Mandatario la mañana de este miércoles, luego de ser cuestionado sobre los señalamientos de abonar a un discurso contra la prensa, cuando México es un país que encabeza la lista de los más letales para la profesión.

“Aquí hay un diálogo circular y aquí no se estaba acostumbrado a eso, la prensa estaba subvencionada, entonces ahora hay libertades plenas y lo único que se hace es informarle a los ciudadanos, garantizar el derecho del pueblo a la información, esto no ha sido entendido adecuadamente porque existían consorcios, grandes aparatos, que dominaban la llamada opinión pública, no había pluralidad, era predominante el dominio de la prensa al servicio del régimen”, agregó desde el Salón Tesorería en Palacio Nacional.

Apuntó que en el actual sexenio, la relación con la prensa y el Gobierno federal es distinta, pero insistió en que no usa ofensas en contra de representantes de los medios de comunicación es de respeto aún cuando sean de los groseros que emiten calumnias.

“Nosotros no utilizamos un lenguaje ofensivo, somos respetuosos, pero sí ejercemos nuestro derecho de réplica, porque como usted lo dice nosotros tenemos el derecho de manifestarnos, somos libres, no va a haber censura para nadie”, indicó.

“Todo nuestro respeto y admiración, y puede tratarse de cualquier periodista, de los groseros, de los que más calumnian, de los que más insultan, y nunca hay respuesta”, agregó el Presidente, en respuesta a Silvia Chocarro, integrante de una misión internacional de 17 organizaciones civiles sobre la violencia y crímenes contra los periodistas.

López Obrador hizo un recuento de los periodistas que han sido víctimas de la censura durante el sexenio del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, y su antecesor, Enrique Peña Nieto.

“Les recuerdo, porque a lo mejor no tienen todos los antecedentes, pero antes el periodista que criticaba al gobierno podía ser despedido, así despidieron durante el gobierno de Felipe Calderón a José Gutiérrez Vivo, se tuvo que ir al exilio, allá está en Estados Unidos, protegido, destruyeron su empresa, y nadie lo defendió”, dijo.

“En el sexenio pasado sucedió algo parecido con Carmen Aristegui y también nadie, o muy pocos la defendieron, ahora hay cambios, hay libertades plenas y los que tenían el poder, los que se sentían los dueños de México que se habían dedicado a saquear a robar, a prostituirlo todo, incluido el periodismo, no están de acuerdo con lo que estamos haciendo pero nunca jamás en el tiempo que llevamos luchando hemos afectado, o agredido a un periodista, ni lo haríamos por una cuestión de principios, de convicción”, recordó.

El Presidente justificó la alusión que hizo en la conferencia mañanera del jueves 31 de octubre pasado, sobre la frase de Gustavo Madero: Le muerden la mano a quien les quitó el bozal.

“En el caso de la frase esa, corresponde a lo que sucedió después del triunfo, de Francisco I. Madero que es el apóstol de la democracia, la prensa que estuvo al servicio de Porfirio Díaz, quemándole incienso al dictador durante 4 años, se desató, se soltó en contra de Madero y su hermano externó esa frase, porque Madero respetó a la prensa”, relató una vez más.

Información de Quadratín CDMX