Descartan presencia de ameba comecerebros en Quintana Roo
CANCÚN, QRoo, 22 de octubre de 2026.- Al menos 45 mil personas en Quintana Roo presentan algún grado de osteoporosis, una enfermedad que debilita progresivamente los huesos y puede avanzar durante años sin ser detectada. De esta cifra, más de 12 mil personas se concentrarían en Cancún, de acuerdo con datos atribuidos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La osteoporosis es una enfermedad que reduce la densidad y la resistencia de los huesos, lo que incrementa el riesgo de fracturas. Su principal problema es que puede avanzar durante años sin provocar molestias evidentes, por lo que muchas personas descubren que la padecen hasta que sufren una lesión, incluso después de una caída leve.
En el marco del Día Mundial contra la Osteoporosis, que se conmemora cada 20 de octubre, la prevención y la detección oportuna cobran relevancia para evitar complicaciones y preservar la movilidad, especialmente entre las personas adultas mayores.
Una enfermedad que avanza en silencio
A diferencia de otras enfermedades que provocan síntomas desde sus primeras etapas, la osteoporosis suele desarrollarse silenciosamente. La pérdida de masa ósea no necesariamente causa dolor, por lo que una persona puede tener huesos debilitados sin saberlo.
Cuando el padecimiento avanza, pueden presentarse fracturas en zonas como la cadera, las muñecas y las vértebras. En algunos casos, las fracturas vertebrales pueden ocasionar dolor de espalda, pérdida de estatura o cambios en la postura.
La osteopenia también debe considerarse: se trata de una densidad ósea inferior a la normal, pero que no alcanza los criterios para diagnosticar osteoporosis. Ambas condiciones requieren una valoración adecuada para determinar el riesgo y las medidas de atención necesarias.
Edad, menopausia y otros factores que elevan el riesgo
Aunque la osteoporosis puede afectar a personas de distintos grupos de edad, existen factores que aumentan la probabilidad de desarrollarla.
Entre ellos se encuentran el envejecimiento, la menopausia, los antecedentes familiares de fracturas por fragilidad, el bajo peso corporal, el consumo insuficiente de calcio, la deficiencia de vitamina D, el tabaquismo y la falta de actividad física.
Las mujeres después de la menopausia presentan un riesgo mayor debido a la disminución de los estrógenos, hormonas que contribuyen a mantener la masa ósea. Sin embargo, los hombres también pueden desarrollar osteoporosis, especialmente en edades avanzadas o cuando existen otros factores predisponentes.
Asimismo, determinados medicamentos y algunas enfermedades pueden favorecer la pérdida de masa ósea, por lo que es importante revisar los antecedentes personales con un profesional de la salud.

Alimentación y ejercicio para fortalecer los huesos
Mantener huesos fuertes requiere hábitos saludables a lo largo de la vida. Una alimentación equilibrada, con suficiente calcio y vitamina D, ayuda a conservar la salud ósea.
Los lácteos, las sardinas con espinas comestibles, algunas verduras y los alimentos fortificados pueden aportar calcio. La vitamina D contribuye a la absorción de este mineral y puede obtenerse mediante ciertos alimentos, suplementos cuando están indicados y la producción del organismo a través de la exposición solar.
La actividad física también desempeña un papel importante. Los ejercicios en los que se soporta el peso corporal, como caminar, así como las actividades de fortalecimiento muscular y equilibrio adaptadas a cada persona, ayudan a mantener la función física y reducir el riesgo de caídas.
Por otro lado, evitar el tabaquismo, moderar el consumo de alcohol y mantener un peso saludable son otras medidas que contribuyen al cuidado de los huesos.
Densitometría, una aliada para detectar la enfermedad
Debido a que la osteoporosis puede no presentar síntomas en sus primeras etapas, la evaluación médica resulta fundamental para identificar a las personas que necesitan estudios específicos.
La densitometría ósea es una de las principales herramientas para medir la densidad mineral de los huesos y ayudar a diagnosticar la osteoporosis. El personal médico determina cuándo realizarla según factores como la edad, los antecedentes de fracturas, la menopausia y otras condiciones de riesgo.
La detección temprana permite establecer medidas preventivas y, cuando es necesario, indicar tratamientos para disminuir la pérdida ósea y el riesgo de fracturas.
Cuidar los huesos no comienza cuando aparece una fractura. La alimentación adecuada, el movimiento, las revisiones médicas y la detección oportuna pueden marcar la diferencia para mantener la movilidad y la calidad de vida.




