CANCÚN, QRoo, 21 de marzo de 2020.- Este 21 de marzo se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down, el día de todas esas personas que son especiales –como cada uno de nosotros– pero que no son ángeles ni enfermitos y sí seres humanos invaluables, que quienes tenemos la dicha de conocer podemos decir que siempre nos dan lecciones de vida.

Esta vez Quadratín Quintana Roo celebra también a sus mamás que quisieron compartirnos un mensaje:

“Hoy, vivimos una situación difícil en el mundo. Quizá en estos momentos en que tenemos que quedarnos en nuestras casas tengamos tiempo para pensar en muchas cosas.
Reflexionar sobre qué nos falta como seres humanos, para hacer de este mundo uno mejor.

“Después de estos tiempos difíciles, cómo vamos a reconstruir nuestro mundo, nuestro país, nuestra sociedad, nuestra forma de pensar y de ver las cosas.

“Cada cabeza es un mundo, pero en cada mundo debe de haber un espacio para todos: seamos un mundo incluyente.

“Es momento de pensar en las personas con discapacidad y qué mejor este 21 de marzo, Día Mundial del Síndrome de Down, para pensar en esos niños, niñas, adolescentes y adultos que tienen esta condición.

“Empecemos por nuestro querido México. Te invito a ayudarnos a construir un país para todos, sembrando valores de respeto y de amor.

“Empezando por cada una de nuestras familias hasta lograr unir a toda la nación.

“Feliz Día Mundial del Síndrome de Down, usa calcetines disparejos y de colores para demostrarle al mundo que todos somos diferentes”.

Gloria Torruco, vive en Cancún, fundadora de El Espacio de Michelle y orgullosa mamá de Michelle.

“Me llamo Rosa Elena Reyes Añorve, vivo en Cancún, para mí tener a una hija con Síndrome de Down es la experiencia más maravillosa que me pudo mandar Dios al darme a Daniela Michelle, como hija, no la cambiaría por ninguna otra. Mi niña es mi mayor satisfacción y junto con sus hermanos me hace feliz con sus ocurrencias y sus logros en la natación.

“Claro, al principio, fue triste enterarme que tenía Síndrome de Down, pero una vez asimilado, mi experiencia ha sido pura felicidad.

“Doy gracias a Dios que me mando un tesoro que yo pudiera educar y apoyar”.

Rosa Elena es una súper mamá, su hija es nada menos que Danny de Loera, pentacampeon a mundial de natación y orgullosamente quintanarroense, que aún en casa no pierde momento para seguir entrenando.

Roxana es mamá de Renata, quién tiene nueve años de edad. Viven en Cancún:

“En todas las vidas… deseamos que vuelvas a llegar con nosotros.Te amamos tal y como eres, Reny.

“Las personas con Síndrome de Down son todo un mundo de aprendizajes y maravillas, por eso, jamás se desanimen en tener un niño con Síndrome de Down”.

“Mi nombre es Mariana Cano, vivimos en Playa del Carmen, Quintana Roo.

“Les diría que es un gran reto ser una mamá con un hijo con Síndrome de Down, pero la experiencia te llena de satisfacciones, felicidad y amor, que te hace valorar cada etapa de la vida, a veces, creo, no nos damos cuenta de ello con los hijos que no tienen esta condición.

‘Mi pequeño se llama André y ¡lo mejor de tener un cromosoma extra, es su felicidad!”.

“Hola, soy Ana Elena Íñiguez, mi hija María tiene 22 años de edad y vivimos en Cancún.

“Supe que María tenía Síndrome de Down desde el embarazo y eso fue maravilloso, porque tuve el tiempo para la aceptación y cuando nació, en lugar de preocuparme, me ocupé.

“Por supuesto hubo quien me sugirió terminar con el embarazo, pero siempre he pensado que fue creada con amor y con amor ha sido educada.

“Hemos sido muy constantes, y ella es maravillosa, siempre ha cooperado en todo, enseñándonos en el camino muchas cosas.

“Definitivamente, si me volvieran a decir que el bebé que estoy esperando viene con Síndrome de Down, la volvería a tener”.

“Soy Guadalupe, la mamá de Gael y vivo en Cancún.

“Mi hijo tiene cuatro años de edad y una de mis frases preferidas es
luchemos juntos por la inclusión para que su mayor logro sea su Independencia”.

“Soy Gabriela, mamá de Vera y vivimos en Cancún.

“Al principio no fue fácil, por sus múltiples diagnósticos, pero mi hija me ha motivado para salir adelante.

“Su ternura, su alegría, sus detalles, su amor aún en los momentos más difíciles, me hacen la mamá más feliz del mundo. Sé que falta mucho camino, pero sé también que con ella todo es más fácil y coincido con muchas mamás: si estuviera embarazada y me dijeran que mi hija en mi vientre tiene Síndrome de Down sería siempre bienvenida.

“Las personas con Síndrome de Down no son ángeles ni están enfermitos, como a veces dicen, son ejemplos de vida, de superación, de esfuerzo, personas positivas que nos dan la posibilidad de ser mejores a cada momento y merecen no solo una sonrisa, merecen un gran respeto”.