CIUDAD DE MÉXICO, 19 de febrero de 2020.— En la Plaza de la Constitución este miércoles se conmemoraron los 107 años del Ejército Mexicano, donde fueron recordados los claroscuros de su historia, 1968 y la guerra contra el narcotráfico, y en que se exaltaron sus valores.

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, acompañado de su esposa Beatriz Gutiérrez Müeller, el Gabinete legal y ampliado del Gobierno federal, Mónica Fernández quien lidera la Mesa Directiva del Senado, y Laura Angélica Rojas de la Cámara de Diputados, así como la jefa del Gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó los honores a la Bandera.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) recuerda que la corporación de gestó el 19 de febrero de 1913, y se decretó oficialmente su conmemoración en esa fecha, en marzo de 1950.

Tras la declamación de una poesía por dos militares, y la compañía militar de danza con el ensamble Aires oaxaqueños, inició la conmemoración en presencia de las autoridades.

Previo al protocolo con el Jefe del Ejecutivo, se presentaron las agrupaciones musicales La Sonora Dinamita, Sandoval y el Mariachi de la Sedena.

Al uso de la palabra, el presidente López Obrador, exaltó la labor de las Fuerzas Armadas, al recordar sus antecedentes históricos, donde puntualizó los errores de sus antecesores con la guerra en contra del crimen organizado y la represión en el movimiento estudiantil de 1968 en Tlatelolco.

En su mensaje dirigido especialmente a los soldados y oficiales de las Fuerzas Armadas, al secretario de la Defensa Nacional Luis Cresencio Sandoval, de Marina Jose Rafael Ojeda, e invitados especiales, recordó que se conformó específicamente para enfrentar a la “oligarquía porfirista”.

“Habían consumado un golpe de Estado contra el Gobierno Legítimo de Francisco I. Madero… fue un político singular, es sin duda el único Presidente demócrata en la historia de México y conste que venero a Benito Juárez y Lázaro Cárdenas”, apuntó.

Destacó que el poder emana del pueblo, no del dinero y de la fuerza bruta, por lo que insistió en el ejemplo y legado que dejó Madero.

“Utilizando una frase bíblica de que el pueblo tenía hambre y sed de justicia, el presidente Madero pensaba que entregar la tierra a los campesinos como lo demandaba Zapata, y por sostener este criterio y otros más, fruto de su convicción se fue quedando solo como el que predica en el desierto, lo que fue aprovechado por la pandilla de rufianes”, relató.

Mencionó el pasaje histórico de la caída de Madero y asesinato de su hermano Gustavo, para después promoverse decreto donde se desconoce al general Victoriano Huerta como jefe del Ejecutivo.

“Su historia desde entonces está llena de claroscuros, es el Ejército que fundó Carranza, Francisco J. Mujica, Lució Blanco y otros defensores de la legalidad democrática y causas justas, es el Ejército del general Lázaro Cárdenas… pero también es el Ejército del 68 y de la fallida guerra contra el narcotráfico”, apuntó.

López Obrador, como Comandante Supremo delas Fuerzas Armadas, destacó las bondades de los soldados, quienes aseveró siguen firmes en su compromiso de servir al País.

“Sigue siendo una institución confiable y al servicio de la Patria, el Ejército Mexicano no es una corporación elitista, ha conservado su carácter popular”, refirió.

Reiteró que los militares de las bases, de las tropas, los soldados son “pueblo uniformado”, por lo que inspiran respeto ante labores como las que desempeñan con el Plan DN-III.

“Han sabido conservar su disciplina y credo nacionalista en la defensa de la soberanía nacional. En los últimos tiempos, sus oficiales supieron vincular a la tropa a un más al pueblo, de dónde provienen con los programas de auxilio a la población afectada por huracanes, terremotos y otras calamidades”, mencionó.

“En esta nueva etapa de la vida pública el Gobierno que represento que está conduciendo la Cuarta Transformación del País, ha recibido de los soldados de México entrega plena para acabar con el cáncer de la corrupción, y conseguir la justicia que nos permitan alcanzar la paz y la tranquilidad que el pueblo necesita”, dijo.

El Presidente de la República aprovechó el escenario del Zócalo capitalino para destacar las labores de la Guardia Nacional en tareas de seguridad pública, a los ingenieros militares por su apoyo en la construcción del Aeropuerto General Felipe Ángeles, sucursales del Banco del Bienestar y cuarteles, en sus labores en materia de salud, en las artes y programas sociales como Sembrando Vida.

Resaltó el agradecimiento a los elementos de no escuchar “el canto de las sirenas” y respaldarla Cuarta Transformación que encabeza.

“Para alcanzar un México más libre, más justo y más fraterno”, para después destacar al secretario Luis Cresencio Sandoval, y despedirse con vivas al Ejército y a México.