CANCÚN, QRoo, 29 de junio de 2018.- El subgobernador del Banco de México, Javier Eduardo Guzmán Calafell, consideró que “tan pronto como concluya el proceso electoral, se requerirán detalles específicos sobre las medidas de política económica que la administración entrante piensa tomar, no solo en el frente de las finanzas públicas”.
Quien fuera director ejecutivo en el Fondo Monetario Internacional, precisó al analizar los desafíos actuales que enfrenta la política monetaria, que “es importante tomar en cuenta el riesgo derivado de un entorno externo muy complejo, y de la apertura de la economía mexicana al flujo del capital extranjero”.
Eduardo Guzmán, uno de los economistas más reconocidos de México y de América Latina, que estará como subgobernador del instituto central hasta el 31 de diciembre de 2020, dijo que “la magnitud de los desafíos que enfrentamos, subraya la necesidad de respuestas oportunas y adecuadas de política económica, así como de fortalecer los fundamentos de la economía y el marco institucional”.
Es de suma importancia tener en cuenta que podemos continuar enfrentando una situación de gran incertidumbre durante un periodo prolongado, explicó el subgobernador, “incluso en un escenario en el que algunos de los riesgos actuales disipan otros, como es el endurecimiento de las condiciones financieras externas, que con toda probabilidad estarán presentes durante un tiempo”.
Luego de destacar que “es importante tener en cuenta que no todas las fuentes de incertidumbre están fuera del control de las autoridades” recalcó la importancia de la claridad que debe tener el gobierno federal electo hacia el sistema financiero mexicano y los mercados internacionales.
El Banco de México es un organismo autónomo del gobierno federal, rector de la banca en México y quien mantiene la estabilidad del tipo de cambio.
La política monetaria es el conjunto de acciones que el Banco de México realiza para influir sobre las tasas de interés y las expectativas inflacionarias, a fin de que la evolución de los precios sea congruente para mantener un entorno de inflación baja y estable, que establezcan condiciones propicias para el crecimiento económico sostenido y, por lo tanto, para la creación de empleos permanentes en el país.