Insensibilidad o capricho

La centralización de mando, anunciada por el Gobierno de Quintana Roo es una histórica medida tomada ante la ineficiencia demostrada por el Mando Único, violatoria a la autonomía municipal.

Es obvio que la sociedad está más que lastimada por la incontenible violencia, pero de esta situación no puede culparse únicamente a la Policía Municipal de Solidaridad, a cargo del comandante Martín Estrada, cuyos elementos han buscado siempre arribar a los escenarios sangrientos, activando y cumpliendo los protocolos que marca el reglamento para estos casos.

Frente a este desempeño de la Policía Municipal se luce la Policía Estatal, pero por su ausencia, porque nunca llega. Sabía amable Lector que nunca llegó al ataque a la Cervecería Chapultepec de Playa del Carmen pese a que Capella tiene aún en su poder las operaciones del C4.

¿En dónde estaba entonces el Mando Único? O su policía como coadyuvante ¿Es que se trata ahora de un capricho?

El ataque a la Cervecería Chapultepec fue aparentemente el parteaguas que llevó a decretar ahora un mando centralizado, pero ocurre poco después de que el secretario general del Ayuntamiento de Solidaridad, Alfredo Paz, informó que se encuentran activados los protocolos para garantizar la seguridad de las familias solidarenses y de los turistas que visitan la Riviera Maya.

Se hizo luego de que por instrucciones de la presidenta, Laura Beristain, el Ayuntamiento está pendiente de la situación de las víctimas del ataque al mencionado establecimiento, y después de que se dijo que la investigación de estos hechos son atendidos por la Fiscalía General del Estado con la coadyuvancia del Ayuntamiento para esclarecer los hechos y lograr la captura de los responsables.

El decreto de centralización de mando, que no se llevó por protocolos oficiales, se da cuando apenas hace unos días se anunció la llegada de la Guardia Nacional a Quintana Roo. De cualquier manera y aún con la justificante del crecimiento de la violencia en Playa del Carmen, el decreto mediante el cual el Gobierno Estatal toma posesión de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito de Solidaridad, con la arrogancia de Jesús Alberto Capella es un claro atentado a la autonomía municipal de Solidaridad, y según se ve, una necedad del gobierno estatal que está viendo cómo se van los empresarios de Quintana Roo por la inseguridad, asaltos, extorsiones, secuestros, levantamientos, asesinatos y robos a todas horas del día y de la noche en Cancún, con el Mando Único y ahora lo implementa en la Riviera Maya. Un Mando Único ahora bautizado como Mando Centralizado en el que la gente no confía.

Cuándo verán que la sociedad quintanarroense está harta de la opacidad, impunidad, falta de resultados y de las declaraciones y actitudes de Capella. Parece que no hay sensibilidad estatal a la demanda ciudadana.

Parece que los únicos que confían en él son sus jefes.

El decreto, violatorio, cómo ya lo comentó el mismo Presidente Andrés Manuel, según se dice terminará el 10 de septiembre y mientras, más desencantamiento, zozobra y enojo ciudadano.

Y mire Usted, ayer apareció una página en redes que busca desprestigiar lo que se ha hecho en Solidaridad y este día recibimos en una aplicación un mensaje masivo en contra de la alcaldesa.

Qué sigue, nos preguntamos, cuando todavía hay que resolver lo de las elecciones, el sargazo, la promoción del destino y el proyecto Tren Maya.