PUERTO MORELOS, QRoo, 10 de agosto de 2019.- Pese a que con bombo y platillo la edil de Puerto Morelos, Laura Fernández Piña, presume su protocolo antisargazo, la realidad es que no ha funcionado y solo ha alejado al turismo de las playas del destino.

Ella afirma que el Protocolo Puerto Morelos es la respuesta efectiva a la contingencia, pero en un recorrido que hizo Quadratín Quintana Roo por las playas del décimo primer municipio se observan, con tristeza, desoladas pese a la temporada alta.

Sargazo y más sargazo que recala y lo que es peor, pedacería en el mar que lo tiñe de rojizo o metros y metros de plancton que hacen imposible nadar en él, es parte de lo que se observó.

Como también a pescadores que deben entrar metros adentro para que sus embarcaciones no se echen a perder.

Según Laura Fernández su plan es recoger el sargazo en el mar antes de que toque las playas, pero al parecer ha fallado y sigue fallando porque el sargazo no solo ha provocado la muerte de tortuguitas que por tanta macroalga no llegan al mar, ha tapado por su densidad la luz solar a los ecosistemas marinos, incluidos los corales, lo que provoca muerte y devastación.

Según ella, el Protocolo de Puerto Morelos extrae diariamente 100 toneladas de sargazo de las playas de ese municipio, pero en la playa se observan montículos y unas cuantas personas que palean y los cerros de sargazo no solo afean la duna, apestan el ambiente y emiten gases tóxicos.

Si bien afirma Laura Fernández que con el protocolo buscan soluciones a los impactos económicos, turísticos y ambientales, la realidad es que su plan no solo ha fracasado, coadyuva al poco turismo y ya afecta negativamente al sector turístico.

El protocolo que en su momento convocó científicos, académicos, hoteleros, turisteros y ciudadanos ha sido rebasado.

Juzgue usted, amable lector, las fotos no mienten.