OTHON P. BLANCO, QRoo, 8 de mayo de 2021. – Considerado por expertos como consecuencia del cambio climático y la contaminación en los cuerpos de agua, la ciudad de Chetumal registra la presencia de intensas nubes de moscos quironómidos, llamados comúnmente moscos bobos, que ha generado la molestia social por la ausencia de programas de combate por parte de las autoridades sanitarias.

Sin embargo, la aparición de grandes telarañas a lo largo de un tramo de vegetación de casi cinco kilómetros, comprendido desde la Universidad de Quintana Roo hasta la comunidad de Calderitas, ha llamado también la atención de la ciudadanía.

Incluso las telarañas que hay en la vegetación de la Isla Tamalcab ha impedido el desembarque de pescadores.

El biólogo Martín Balam consideró que la presencia del mosco bobo y de arañas pudiera ser consecuencia de metales pesados en cuerpos de agua lo que ocasiona un desbalance de los depredadores naturales, no hay un control natural y se genera un desequilibrio en el ecosistema.

Ante la presencia de la excesiva cantidad de moscos, la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (CDHEQROO) emitió una medida cautelar contra las secretarías de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) y de Salud (SESA) a fin de que implementen campañas para combatir la proliferación del mosco ya que, además del tema sanitario, trastoca el tema ambiental.

Cabe mencionar que las paredes de las casas localizadas sobre el boulevard Bahía y vehículos lucen tapizados con moscos bobos e incluso restaurantes de la zona han tenido que suspender el servicio al aire libre por la gran cantidad de estos insectos.