CANCÚN, QRoo, 22 de octubre de 2019.- De enero a septiembre y de acuerdo al Semáforo Delictivo Nacional 2019, Quintana Roo es uno de los estados que ocupa los primeros lugares en extorsión, narcomenudeo, feminicidio, secuestro, violencia familiar, robo a negocios, lesiones y homicidios.

A nivel nacional, la extorsión subió 35%; el narcomenudeo, 22%; el feminicidio, 14%; la violación, 11%; El secuestro, 7%; la violencia familiar, 9%; el robo a negocios, 7%; las lesiones, 5% y los homicidios, 1%.

Los únicos delitos que bajaron a nivel nacional fue el robo de vehículos, 12% y el robo a casa habitación, 1%.

De acuerdo a la estadística del Semáforo Delictivo, proyecto social financiado por ciudadanos cuyo objetivo es lograr la paz para México, mediante la rendición de cuentas y resultados, así como una ciudadanía informada y participativa con Fuentes del Sistema Nacional de Seguridad y otros consultores, la percepción de inseguridad, de enero a septiembre ubica a Quintana Roo en el décimo lugar con 82.1%, muy por arriba del promedio nacional.

Respecto al cambio de percepción de inseguridad, Quintana Roo se ubica en el segundo lugar nacional con 12%, lo que significa un incremento respecto al lapso anterior.

Quintana Roo se ubica en el tercer lugar en Semáforo de alto impacto, solo abajo de Colima y Morelos.

La entidad está en los niveles más altos de secuestros, al ocupar el noveno lugar.

En materia de extorsión ocupa el tercer lugar solo abajo de Baja California Sur y Zacatecas, al llegar a 10.4%.

En narcomenudeo, la entidad está por arriba de la tasa nacional y se ubica en el décimo primer lugar.

En robo de vehículos, el estado se posiciona en el octavo lugar a nivel nacional.

En violencia familiar, Quintana Roo ocupa el cuarto puesto, solo abajo de Colima Coahuila y Durango.

En feminicidios, la entidad ocupa un deshonroso noveno lugar.

En este contexto, el Semáforo Delictivo sugiere la regulación de la droga para reducir los daños y la propuesta es una legislación pero en manos del Estado no de las mafias.

La regulación del cultivo de la amapola para fines médicos opiáceos; de la marihuana recreativa, como en California Estados Unidos, y Canadá; un ajuste al modelo conforme resultados y regulación de otras drogas como la heroína poniendo de ejemplo el modelo suizo y el canadiense.