SENGUIO, Mich., 25 de febrero de 2020.- Pese a que están en riesgo de extinción y afectadas por la tala ilegal, el uso de herbicidas, el cambio climático y de uso de suelo para sembrar aguacate, millones de Mariposas Monarca se encuentran todavía en los cinco santuarios del Oriente michoacano, donde se muestra un espectáculo natural único en el mundo y se respira un ambiente de silencio y tranquilidad en un escenario   maravilloso e inolvidable.

Las mariposas necesitan de las copas de los árboles de oyamel que las protegen de la lluvia y el frío. Aparentemente, estos bosques viejos irradian calor, de modo que no pasan frío en el invierno”. Las monarcas generalmente llegan a comienzos de noviembre y parten de nuevo hacia el norte a finales de marzo.


Foto: Melissa Pérez Segnini/Quadratín

Ligera, liviana y frágil, la mariposa Monarca planea por tres segundos antes de volver a batir las alas, busca el sol, luego de pasar una noche fría replegada en la copa de un árbol, al igual que miles de sus compañeras.

El lepidóptero deja sentir su belleza al batir mágicamente sus alas de color anaranjado, negro y blanco y juega con los rayos del sol como si fuera una lluvia de hojas de otoño,  tapizando troncos y forma  los racimos que cuelgan de las ramas. Todo un excelente espectáculo con magia y colorido.

Foto: Eduardo López Vázquez/Quadratín

Mediante el establecimiento de colonias de hasta veinte millones de individuos, el bello ejemplar    cumple su nueva cita en esta región.

Incluso, el grupo mazahua de esta región conoció a las mariposas monarca como “hijas del sol”.

La mariposa monarca (Danaus Plexippus Linneo) pertenece al orden de los lepidópteros. Es originaria del norte de los Estados Unidos y habita en la franja fronteriza de ese país y Canadá. De ese insecto, son sobresalientes su belleza, colorido, importancia como agente polinizador y factor de equilibrio ecológico

Foto: Melissa Pérez Segnini/Quadratín

Por la cantidad millonaria de mariposas monarca que concurren a esta región, Michoacán ocupa un primer lugar mundial en lo referente a su enorme variedad de plantas, flores y frutos.

La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca abarca 10 municipios de los estados de México: Donato Guerra, San José del Rincón, Temascalcingo y Villa de Allende, y de Michoacán: Senguio, Angangueo, Aporo, Contepec, Ocampo y Zitácuaro.

Estos bosques forman parte del ecosistema templado de México y en ellos predominan las masas forestales de oyamel, donde establecen sus colonias de hibernación.

Mariposa Monarca
Foto: Melissa Pérez Segnini/Quadratín

El oyamel se distribuye en las montañas más altas, entre los dos mil 400 y los tres mil 600 metros de altitud, en laderas o cañadas húmedas,

Parece increíble que una mariposa de escasos centímetros recorra 120 kilómetros en un día y sin embargo, ella, la Monarca, es capaz de ello.

Desde hace aproximadamente 40 mil años, proveniente de Norteamérica, la llegada de millones de mariposas Monarca ocurre a fines de octubre y su regreso a finales de marzo. Realiza un viaje de más de 4 mil kilómetros, a una velocidad de 20 kilómetros por hora, por lo que realizan el recorrido en aproximadamente 25 días, y lo hacen en grupos de 600 para sumar a su llegada un promedio de 160 millones de mariposas.

En el trayecto, sin descanso, la Mariposa Monarca bate sus alas color naranja, negro y blanco,   vuela y vuela, se figura  como  silueta o sombra  que en el cielo forma nubes  que vagan errantes  y curiosamente como un encuentro mágico, empieza a llegar a  Michoacán  el día primero de noviembre,  coincidiendo con la celebración de la Noche de Muertos.

Mariposa Monarca
Foto: Eduardo López Vázquez/Quadratín

 Los pájaros y todo tipo de aves trinan en señal de que el lepidóptero, símbolo universal, ya está en sus santuarios de Michoacán.

Hoy, las mariposas Monarca también vuelan y baten sus alas mágicamente en silencio, como si supieran que están de luto, porque Homero Gómez González, defensor del lepidóptero en el santuario de El Rosario, desapareció el pasado 13 de enero y varios días después fue encontrado muerto en el municipio de Ocampo.

Foto: Eduardo López Vázquez/Quadratín

La leyenda de la Mariposa Monarca

Cuenta la leyenda que las mariposas Monarca anuncian la llegada de las almas de nuestros ancestros al mundo de los vivos.

Son espíritus que vemos cubrir el cielo desde octubre y noviembre, cada año coincidiendo con la celebración moderna de Día de Muertos.

Nuestras culturas prehispánicas las consideraban las mensajeras del bosque.

Mariposa Monarca
Foto: Melissa Pérez Segnini/Quadratín

Los aztecas la llamaban Quetzalpopotl que significa mariposa sagrada y la asociaban con Xochiquetzal, diosa de la belleza, el amor y las flores.

Si ves una mariposa monarca en Día de Muertos, guarda silencio porque su aleteo tiene un mensaje para ti de parte de tus seres queridos.

Mariposa Monarca
Foto: Melissa Pérez Segnini/Quadratín

 La reserva de la biosfera      

En 1980 se decretó el bosque como “Zona de Reserva y Refugio Silvestre”. Luego, en 1986, se emitió un decreto adicional que declara a la región como “Area Natural Protegida”. Posteriormente, en el 2000 se amplió la zona de protección de 16 mil 110 a 56 mil 259 hectáreas, decretándola “Reserva de la Biosfera”.

Asimismo, En 2008 fue declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco.

Mariposa Monarca
Foto: Eduardo López Vázquez/Quadratín

Problemática ambiental y social en la reserva

La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, se encuentra amenazada por la destrucción de su hábitat, tala ilegal, pérdida de biodiversidad y de paisajes, incendios, contaminación, escasa o casi nula participación local, urbanización, crecimiento demográfico, economías de mercado, políticas institucionales inadecuadas, administración y la transculturización, lo que la está llevando a una desaparición paulatina del ecosistema.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) afirma que la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca tiene una extensión de 56 mil 259 hectáreas, divididas en tres zonas núcleo con una superficie total de 13 mil 551 hectáreas y dos zonas de amortiguamiento de 42 mil 707 hectáreas de superficie total.

Foto: Melissa Pérez Segnini/Quadratín

Por su parte, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) refiere que entre las amenazas para la migración y la hibernación de la Monarca están la disminución de los sitios de reproducción por el uso de herbicidas y el cambio de uso del suelo en Estados Unidos; la pérdida y degradación de los bosques por tala clandestina en México, y las variaciones climáticas extremas en Canadá, Estados Unidos y México.

Señala que la menor densidad de mariposas en los últimos 27 años tuvo lugar en la temporada 2013-2014, cuando sólo ocuparon 0.67 hectáreas de bosques.

Mariposa Monarca
Foto: Melissa Pérez Segnini/Quadratín

SUPERADA LA META PREVISTA PARA EL 2020 QUE ERA ALCANZAR CINCO HECTAREAS POBLADAS; LLEGO A  6.05 HECTAREAS

Para el año 2020, la meta era alcanzar las cinco hectáreas pobladas con el lepidóptero, lo cual se rebasó  este año de acuerdo con los resultados del monitoreo 2018-2019 que indican que se alcanzó una ocupación de total de 6.05 hectáreas, cuya cobertura significa un aumento del 144 por ciento de la presencia del insecto en bosques mexicanos en relación al monitoreo 2017-2018, que significa también que las Monarcas lograron enfrentar los retos del fenómeno migratorio.

El  director de WWF México, Jorge Richards, afirmó que el fenómeno migratorio de la mariposa monarca de México a Canadá, es el que afectaría de manera eventual a la población del insecto.

Precisó que entre las principales amenazas para el fenómeno migratorio de los insectos son los herbicidas, pues dañan a las plantas que son nidos y alimentos para las monarcas.

Mariposa Monarca
Foto: Eduardo López Vázquez/Quadratín

Asimismo, hizo notar que la degradación forestal y el cambio climático afecta a la población de la especie, además de la tala ilegal en los bosques.

Richards refirió que para alcanzar la meta, se realizaron labores de concientización a las comunidades y y se llamó a los habitantes para hacerlos partícipes en las acciones de defensa, como cuidar bosques y reforestación.

Mientras,  Andrew Rhodes, comisionado del CONANP, explicó que en este monitoreo hubo 14 colonias de mariposa monarca, siete en el Estado de México e igual número en Michoacán, y que algunas de ellas se ubicaron en sitios donde antes no se presentaban.

Mariposa Monarca
Foto: Eduardo López Vázquez/Quadratín

NO OBSTANTE LOS OPERATIVOS, PREVALECE LA TALA CLANDESTINA EN LA RESERVA DE LA MARIPOSA MONARCA

Un estudio publicado el año pasado por la Sociedad Xerces para la Conservación de Invertebrados arrojó que la población de monarcas de la región occidental corre un riesgo de 63% de extinguirse en las próximas dos décadas si se mantiene la actual tendencia.

En la zona de la mariposa monarca, que abarca municipios del Estado de México y de Michoacán, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectó taladores, transportistas y algunos dueños de centros de almacenamiento y transformación de materias primas forestales (CAT) que aprovechan madera ilegal, además de cambios de uso de suelo por la ampliación de las fronteras agropecuarias y urbanas.

Mariposa Monarca
Foto: Melissa Pérez Segnini/Quadratín

Concretamente, puntualiza que en los últimos seis meses ha observado tala ilegal en la comunidad indígena San Felipe de los Alzati, y en los ejidos “Crescencio Morales” y “Nicolás Romero”, del municipio de Zitácuaro, así como en los ejidos “Rondanilla”, en Angangueo, y “El Calabozo Fracción I y II”, en el municipio de Senguio, todos en el estado de Michoacán.

Asimismo, señala que desde 2017 se incrementó el cambio de uso de suelo para el establecimiento de huertas de aguacate, principalmente en los municipios de Donato Guerra, en el Estado de México, y en Zitácuaro y Ocampo, Michoacán.

Mariposa Monarca
Foto: Eduardo López Vázquez/Quadratín

Frente a ello, específicamente en Senguio, los ejidatarios se organizan y realizan rondines de vigilancia de la zona En un intento por frenar a los talamontes.

  Senguio, cabecera municipal, un hermoso pueblo donde se respira el ambiente de la provincia, situado a 190 kilómetros al oriente de Morelia; es templado por su clima, pero muy caluroso   por la forma en que sus habitantes reciben a los turistas. Aquí, en la atención con su rica comida a los visitantes, los pobladores dejan su talento, su sazón, su compromiso, su pasión, pero sobre todo dejan su alma y su corazón.

Foto: Eduardo López Vázquez/Quadratín