TULUM, QRoo, lunes 27 de enero de 2020.- Un robo de más de 12 mil dólares en efectivo se realizó en el Hotel La Zebra, propiedad del australiano John Kendall.

Por ello, este empresario del Grupo Colibrí de Tulum fue denunciado formalmente en la Fiscalía General del Estado con el número de carpeta de investigación FGE/QROO/TUL01/30/2020 desde el siete de enero, aunque los hechos ocurrieron el cinco.

Los afectados fueron una familia procedente de Brasil que apenas el 3 de enero había llegado a territorio mexicano vía aérea por el Aeropuerto de Cancún, donde incluso el Sistema de Administración Tributaria, le impuso una multa por ingresar a territorio mexicano con más de 10 mil dólares en efectivo, que es una restricción legal en nuestro país; numeral 530/2020/004 acta consecutiva 002-T2 del SAT aduana Cancún.

La familia de dos adultos, esposo y esposa además de dos hijos menores de edad, llegó con más de 11 mil dólares y otros mil equivalentes entre euros y reales, también en efectivo, con los que se disponían a disfrutar por completo de una semana de vacaciones en el exclusivo balneario mexicano.

La familia de dos adultos, esposo y esposa además de dos hijos menores de edad, llegó con más de 11 mil dólares y otros mil equivalentes entre euros y reales, también en efectivo, con los que se disponían a disfrutar por completo de una semana de vacaciones en el exclusivo balneario mexicano.

“Como la mencionada cantidad de dinero en efectivo fue acreditada sin problemas en cuanto a su legal procedencia y aunque debió dividirse entre dos adultos no tuvimos objeción en pagar la multa correspondiente, incluso tenemos documentación que acredita su ingreso a territorio mexicano”, explicó Marcelo Henrique Martíns, un respetado empresario de la región de Minas Gerais que junto con su esposa son propietarios de la exclusiva cadena minorista de ropa con su propia marca, Leila Costa, además de inversiones en clínicas y hospitales.

Las vacaciones que tenía previstas la familia, se esfumaron de pronto en una realidad para ellos desconocida.

El gerente Max Ackermann trató inicialmente de demorar la denuncia, luego intimidar a la familia y finalmente amenazar abiertamente en contra de su seguridad.

Según lo explicado por parte de los agraviados, el robo se dio de la mano de varias irregularidades propiciadas por el mismo gerente del hotel ya que inicialmente llegaron a una habitación y al otro día se les indicó que debían cambiarse a otra, a pesar de que ya se habían instalado en la primera y habían declarado que requerían de los servicios de la caja fuerte pues llevaban efectivo en una importante cantidad.

“En el segundo día de vacaciones, el gerente pidió un intercambio de habitaciones, de la 32 que ocupamos inicialmente debíamos ser cambiados a la 25 y por ello sacamos el dinero y todos nuestros documentos de la caja fuerte y los pusimos en un bolsillo interno dentro de nuestra mochila y sellamos todo nuestro equipaje para hacer la mudanza. Fuimos a la recepción para decirles que ya estábamos listos, pero la recepcionista nos dijo que solo se podía hacer horas después y que podíamos dejar ahí todo el equipaje que ellos llevarían a cabo el intercambio, que podíamos estar seguros de que nada se tocaría si no solo las maletas serían llevadas de una habitación a otra, por lo que optamos por salir esas horas a disfrutar la playa”.

La familia refiere que de hecho por la incomodidad de esa eventualidad ya ellos habían pensado en cambiarse a un mejor hotel pero grande fue su sorpresa cuando ya en la otra habitación descubrieron que su equipaje había sido abierto y de ahí sustraído todo el dinero en efectivo e incluso varios documentos.

“Cuando llegamos después a  desempacar fue que mi esposo encontró la mochila rota; estaba desesperado y corrió a la recepción donde fue atendido por el gerente, el señor Max, que vino a la habitación, miró la mochila rota y nos aseguró que lo resolvería; pidió que no diéramos parte a la policía pues dijo que el hotel La Zebra se haría responsable por completo, Incluso si tenía que reponer lo robado”.

Pero el gerente Max Ackermann no solo les mintió sino que, además, pasadas 36 horas y ante la impaciencia y desesperación de la familia les amenazó con que “si le hacían un escándalo echaría en contra de ellos a la policía de Tulum” y les dijo que entonces “tal vez ni siquiera podrían volver a su país”.

Frente al temor por su seguridad el padre de familia extranjero pidió apoyo a su consulado que le aconsejó interponer la denuncia en la Fiscalía correspondiente y abandonar la nación mexicana de manera inmediata para preservar la integridad de los suyos.

Entrevistado vía telefónica y por mensajería el empresario brasileño dijo que esta experiencia ha sido la peor en su vida y que ya el presidente del Brasil, Jair Bolsonaro, había sido notificado de los hechos y será a través instancias consulares que se dé seguimiento a la denuncia.

“Sabemos que la corrupción en México es impresionante pero no sabíamos que llegaba a tanto en un destino que se pinta tan bien como Tulum; ya de regreso en Brasil todavía recibimos amenazas y al menos queremos que se conozca nuestra amarga experiencia”.

Cabe mencionar que, además del Hotel La Zebra, el Grupo Colibrí propiedad del australiano John Kendall posee también en la zona de playas el Hotel el Pez, Hotel Mezzanine y Mi Amor; este último edificado incluso violando toda la normatividad y un dictamen de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para el Parque Nacional Tulum.