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CANCÚN, QRoo, 18 de noviembre de 2025.- En Quintana Roo ya huele a Navidad entre árboles, luces y los clásicos nacimientos. Pero cada año aparece un detalle que parece inofensivo… y no lo es: la venta de musgo y heno para decorar.
Aunque mucha gente lo compra sin saberlo, está prohibido desde hace varios años. ¿Por qué? Porque ambos son parte importante del ecosistema y su extracción afecta directamente a la naturaleza.

El musgo ayuda a que el suelo no se erosione, mantiene la humedad, filtra el agua hacia el subsuelo y sirve de hogar a un montón de bichitos que sostienen el equilibrio del bosque.
El heno, por su parte, captura polvo y partículas del aire y mantiene la humedad en los árboles. Además, ambos son usados por aves —incluyendo colibríes— para construir sus nidos.
Esto significa que arrancarlos para decorar un nacimiento es dejar a muchas especies sin casa y sin alimento.
Aunque existe la NOM-011-SEMARNAT-1996, que regula cómo podrían extraerse sin dañar la naturaleza, la realidad es que la mayoría del musgo y heno que se vende en mercados y tianguis se saca sin permiso ni control. Por eso su comercialización se considera ilegal.

La Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente también prohíbe extraer materiales de los bosques sin autorización. Así que cuando alguien compra musgo o heno, sin saber, está apoyando una extracción que destruye ecosistemas que tardan años en recuperarse.
México cuenta con 980 especies de musgos, de las cuales 106 son endémicas, según datos de Semarnat. Su pérdida no solo afecta a los bosques del país, sino también a la recarga de agua, la salud del suelo y la fauna local. Si continua su extracción ilegal cada temporada, muchos podrían desaparecer.
Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Quadratín Quintana Roo.
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