CIUDAD DE MÉXICO, 7 de noviembre de 2019.- Si alguna instancia del actual Gobierno de México incurriera en violaciones en los derechos humanos, la electa este jueves por el Senado como la próxima presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, lo señalaría y no se sometería, pues primero que nada “soy víctima”.

En entrevista posterior a la tercera ronda de votación de la terna para la titularidad del organismo defensor, la hija de la recién galardonada con la Medalla Belisario Domínguez 2019 dijo que ha padecido violaciones a los derechos humanos durante mucho tiempo y no ha hallado la justicia anhelada.

“Primero me voy a poner en los zapatos de las víctimas”, enfatizó Rosario Piedra, quien será la segunda mujer en encabezar la CNDH, después de Mireille Roccatti Velazquez; sin embargo, es la primera en presidir un organismo totalmente autónomo.

En toda la historia de la Comisión, las dos mujeres presidentas del organismo no pertenecen al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

El resto de sus presidentes surgieron de la máxima casa de estudios, hasta Luis Raúl González Pérez.

La recién electa por el Pleno del Senado, dijo que el hecho de militar en un partido es un derecho político y humano; no obstante refutó a la oposición que considera estará bajo el mando del Presidente de la República: “no me voy a someter a una idea partidista que fuera contraria a lo que esté en mi consciencia y sobre todo debo anteponer la ética”.

Aunque este jueves no rindió la respectiva protesta constitucional para asumir el cargo, en su visita a la Cámara de Senadores subrayó que la función de la CNDH es la de construir la justicia para poder llegar a la paz que solicita la sociedad.

“Hay militares quienes han violentado los derechos pero nosotros nunca buscamos la venganza ni la confrontación”, puntualizó al referir que así lo ha dicho en una trayectoria de más de 40 años.

Por el contrario, siempre han buscado saber la verdad en caso de los familiares desaparecidos.