Gobernadores cada vez más pobres… y cada vez más vigilados
Caballería central desde el Legislativo, la Auditoría y Congresos
Celebremos La Batalla de Puebla, la Secretaría de Cultura invita

Es el peor de los tiempos recientes.

Las grandes bolsas y las libertades para usarlas se fueron con el sexenio anterior, dilapidadas por los escándalos de muchos gobernadores.

Unos están en la cárcel (Javier Duarte, Roberto Borge), otros andan prófugos (César Duarte) y otros gozan de libertad por merced superior (Guillermo Padrés).

Hoy la advertencia les ha llegado desde distintos ámbitos:

La Secretaría de Hacienda de Carlos Urzúa los exhortó a hacer mejor uso de los dineros del pueblo porque habrá severa vigilancia, sobre todo de las partidas federales.

Lo primero fue reducirles asignaciones, para lo cual la administración central tiene el respaldo de la Cámara de Diputados y su Auditoría Superior de la Federación (ASF) de David Colmenares.

En adición, tienen sobre ellos la mirada escrupulosa de los delegados plenipotenciarios -todos cercanos a Andrés Manuel López Obrador- para frenar desvíos.

Lupa sobre todos los gobernadores, pero en especial quienes son adversarios políticos y tienen congresos locales dominados por el partido oficial, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Y VIENEN MÁS RECORTES

El punto de partida es la desconfianza.

El “todos son corruptos”.

Por ello se pretende tener mayor control en la metrópoli del erario nacional y esa acción pasa por la supervisión del último centavo entregado a los gobiernos estatales.

Los datos finales recaerán en la Ciudad de México ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de ahí el Poder Legislativo y por supuesto la Auditoría Superior.

Ah, pero los gobernadores ya fueron advertidos de una medida inminente: nuevas reducciones presupuestales si la macroeconomía nacional e internacional así lo exigen.

La realidad sobre el discurso de inversiones sin fin.

Las condiciones y el tiempo determinarán cuándo y en qué medida.

En espera de anuncios oficiales, lo cual se traducirá en menos obras y nuevos despidos de servidores públicos, hay inquietud y no se sorprenda si pronto hay una protesta general de gobernadores y alcaldes.

No rebelión, porque sería marcarse y padecer venganzas, pero sí reclamos para de auxilio o para tomar medidas de fondo en aras de dar vigilancia al pacto federal.

Una medida lógica sería convocar a la mil veces reclamada y mil veces pospuesta Convención Nacional Hacendaria con representantes de expertos y los tres poderes.

Quién sabe si los escuchen, porque hoy solamente hay una realidad: cada vez más reducción de partidas y cada vez mayores controles centrales.

LA BATALLA DE PUEBLA

1.- Aunque no sea día festivo, vayamos a celebrar el Día de la Batalla de Puebla.

Cortesía de la Secretaría de Cultura y de su titular Alejandra Frausto, integrante de un gobierno cuyo reclamo es recordar nuestra historia para no distorsionarla.

Error de tres meses: el 5 de febrero es el Día de la Constitución y el 5 de mayo el de la gesta del general Ignacio Zaragoza.

2.- Como agua refrescante nos cae el conservatorio Panorama actual y prospectiva a de la delincuencia organizada y su combate desde el Estado de Derecho.

Justo cuanto falta en México, podrán ver los ponentes Fernando Dallia, Felice Casson, Filipo di Bendecegto, Giovani Scotto y otros invitados por el Indepac de Mario Ignacio Alvarez Lezama.

Y 3.- México fue la botana del Superbowl,

120 mil toneladas de aguacate consumidas en un día y con spots de productores de Michoacán.