TULUM, QRoo, 24 de noviembre de 2019.- Un domingo rojo a causa de la irresponsabilidad y el abuso de la velocidad se registró en la carretera Tulum-Boca Paila, con saldo de una mujer muerta y 18 heridos.

Otra tragedia en Tulum: una mujer muerta y 16 heridos. (Héctor Valdez).

Posted by Quadratín Quintana Roo on Sunday, November 24, 2019

La tragedia sucedió en el acceso carretero a la zona turística de Tulum, cuando un conductor (según trascendió en completo estado de ebriedad) conducía a exceso de velocidad acompañado de una mujer, en un lujoso automóvil Audi, en el que salían de una noche de juerga desde Punta Piedra con dirección a la ciudad cuando, al ir en sentido contrario, se impactaron contra una van de transporte público colectivo, en la que había sobrecupo con trabajadores que atienden exclusivos hoteles y restaurantes de Tulum.

El brutal choque entre el automóvil compacto y la van del Sindicato de Taxistas Tiburones del Caribe dejó en el lugar del accidente una víctima mortal: la joven mujer acompañante del ebrio responsable.

Según algunos datos, el beodo conductor del lujoso automóvil quiso efectuar un rebase e invadió el carril en el que viajaba la van cuyo operador no pudo evitar el impacto frontal de costado ante la velocidad del ebrio conductor del Audi.

En el lugar del accidente también quedaron diferentes heridos, algunos de gravedad, en total de 18 y no se descarta que incluso la tragedia pudiera cobrar, en las próximas horas o días, víctimas mortales debido a la gravedad de las lesiones.

Lis heridos fueron trasladados a centros hospitalarios públicos y  privados de Playa del Carmen, Solidaridad.

La situación es de extrema gravedad ante la tolerancia de la administración del alcalde Víctor Mas hacia conductores ebrios.

Trascendió que en algunos, presuntamente exclusivos restaurantes, como Rosa Negra,se ha establecido una red de vendedores de todo tipo de estupefacientes que incluso es apoyada por patrullas que en lugar de frenar e inhibir el consumo o la venta de alcohol y estupefacientes permiten que manejen son problema.

La instrucción a policías es no impedir ni el consumo ni el manejo alcoholizado o bajo los efectos de otras sustancias narcóticas sin importar la velocidad o la temeridad con que conduzcan, lo que genera tragedias como ésta.