SOLIDARIDAD, QRoo, 30 de agosto de 2019.- Son fieles y honestos, incorruptibles, no conocen la traición y tampoco reciben sueldo, pero como oficiales tienen una efectividad mayor a 85 por ciento, son nada menos que los cinco elementos de la Unidad Canina de Solidaridad (UC), que en 147 operativos en los que ha participado, ha coadyuvado a la captura de 126 personas por posesión de narcóticos y delitos contra la salud.

En la lucha frontal contra la delincuencia, la UC de la Dirección General de Seguridad Pública de Solidaridad cumplió ya seis meses de operaciones y luce más activa e inteligente que nunca.

La idea fue de la presidenta municipal de Solidaridad, Laura Beristain, y ha sido un completo acierto porque además ha sido una acción eficaz para romper el distanciamiento de la gente con los policías.

De febrero a la fecha ha realizado más de 10 mil inspecciones en apoyo de la Policía Municipal Preventiva y Turística y de la Guardia Nacional.

Cinco oficiales se han ganado el cariño de niños y jóvenes, la admiración de solidarenses y turistas así como el respeto de sus compañeros humanos.

Kano, Roco y Mono tienen entrenamiento especializado en la detección de narcóticos.

Martina está entrenada en la ubicación de sustancias utilizadas para la elaboración de explosivos, es toda una experta.

Ricky se encuentra en entrenamiento para guardia y protección de personas, de acuerdo a los más altos estándares internacionales.

Los cinco elementos de la UC Solidaridad comienzan desde antes de salir el sol, comen sus croquetas, aceptan las vitaminas y regularmente se les da el medicamento antipulgas y garrapatas.

Los oficiales peludos toman agua suficiente para la dura jornada y las sensaciones térmicas que han llegado en Solidaridad hasta 43 grados Celsius.

Están perfectamente para avisar cuando tienen necesidades. Solo les falta hablar.

Y aunque son firmes e imponentes con los detenidos, algunos días, muy a su pesar, su nobleza los hace doblegarse y aceptar resignadamente el baño, a lo mucho responden con sacudidas, ladridos y una que otra movida de cola.

Mejor ¡imposible!