El nuevo secretario de Hacienda, por el milagro

CANCÚN, QRoo, 18 de julio de 2021.- Entre 1978 y 2018 la economía mexicana creció a un mediocre ritmo promedio de 2.1% anual.

Se sostiene que es mediocre en función del enorme potencial que ofrece el territorio y, sobre todo, el talento de su población que aún con serias limitantes ha dado muestra de enorme capacidad creativa y de respuesta ante circunstancias complejas.

Para allá vamos.

Los indicadores económicos recientes reflejan que el crecimiento que consigue el país en el proceso de recuperación gradual de la pandemia es tímido, incierto, incluso, sin vigor.

Vamos hacia el crecimiento inercial de nuestra economía.

Los datos: el Indicador Global de Actividad Económica se encontraba en el nivel de 101.9 puntos en el mes de enero de 2020 y bajó en febrero de ese año a 101.5 para caer a 97.6 en marzo, a 72.6 en abril y a 72.1 en mayo del año pasado.

En enero de 2021, el nivel se sitúa en 98, en 98.3 en febrero de este año y 99 en marzo.

Se recupera con mucha debilidad y se encuentra aún por debajo del nivel en que ya se encontraba en febrero del año pasado.

La actividad industrial avanza en marzo 0.7% respecto al mes anterior, pero a nivel marzo 20-marzo 21 el avance es de 1.5%.

El promedio del primer trimestre del año anterior en comparación con el primer trimestre del 2021 refleja, contra el presente año, un retroceso de -2.7%.

La industria manufacturera es la que mayor avance presenta: en marzo con 5.5% y explica gran parte de la recuperación de la actividad industrial a pesar de interrupciones en la red de suministro.

La minería, la electricidad y la construcción presentan en marzo contracciones respecto al año anterior.

La producción, venta interna y la exportación de vehículos en el primer trimestre del presente año presentan retrocesos respeto al mismo periodo del año anterior de -12.04%, -12.7% y -14.7%.

La inversión fija bruta, el componente más relevante si pensamos en una recuperación pronta, crece pero queda aún por debajo del nivel que ya se tenía en enero de 2019, porque entre enero de 2019 y febrero 2020, la IFB (Inversión Fija Bruta) presenta un retroceso de -8.6%.

Si no hay inversión no habrá recuperación.

La confianza es el factor o activo más importante para garantizar la recuperación de las inversiones, la generación de empresas, pero sobre todo la creación de empleos.

Y este, desde mi punto de vista, es el retroceso más importante de los indicadores hasta ahora disponibles.

La economía de Estados Unidos crece a ritmos de 8 por ciento anual, un ritmo impresionante.

México es posible consiga durante el segundo trimestre del año un crecimiento relativamente cercano a lo que perdió durante el segundo trimestre del año pasado (-18.7%).

Todo indica que nos acomodamos a lo que la economía crece por inercia.

Sabe Rogelio Ramírez lo que está en juego.

Es seguro que intente una reactivación relevante, que rompa con la inercia.

Ojalá consiga el milagro.