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CANCÚN, QRoo, 30 de septiembre de 2026.- Falsos sacerdotes operan en hoteles de Cancún, donde ofrecen celebraciones religiosas a parejas que creen que reciben la bendición de un ministro reconocido por la Iglesia, cuando en realidad su identidad y autorización no han sido confirmadas por la Diócesis de Cancún-Chetumal. El caso pone bajo la lupa a los establecimientos que permiten estas ceremonias como parte de sus servicios de gran costo para bodas.
El obispo Salvador González Morales confirmó que la Iglesia ha detectado casos de personas que se hacen pasar por sacerdotes en Quintana Roo. En la zona norte, señaló, existe al menos un caso de una persona que acude principalmente a hoteles para ofrecer servicios religiosos, mientras que otro caso fue recientemente boletinado en comunidades del sur del estado.

La situación plantea una pregunta directa para los hoteles: ¿quién verifica que el supuesto sacerdote que ingresa a sus instalaciones esté realmente ordenado y autorizado para celebrar? La preocupación adquiere mayor relevancia porque una boda en Cancún puede superar los 100 mil pesos y los paquetes para parejas nacionales y extranjeras pueden incluir espacios para ceremonias religiosas y la coordinación de ministros.
Para los novios, que el supuesto sacerdote sea presentado o recomendado dentro de la operación de una boda puede generar confianza; sin embargo, la Diócesis pidió no dar por válida su condición únicamente porque haya sido enviado por un hotel, wedding planner o intermediario. La recomendación es que los establecimientos también verifiquen previamente la identidad y autorización de quien realizará la ceremonia.

González Morales pidió a las parejas acudir directamente a una parroquia y consultar en la oficina parroquial quién celebrará su boda, con el propósito de confirmar que se trata de un sacerdote verdadero, ordenado y autorizado. Esta comprobación debería realizarse antes de contratar o pagar una ceremonia religiosa, aunque forme parte de un paquete ofrecido por un hotel.
El riesgo, advirtió el obispo, no se limita al dinero. Cuando una persona que no es sacerdote se presenta como ministro y realiza una celebración, los fieles pueden quedar sin la certeza de haber recibido válidamente el sacramento que buscaban. Por ello, la alerta alcanza a hoteles, organizadores y parejas: verificar quién se encuentra detrás del altar puede evitar que una boda soñada en Cancún termine con una inesperada sorpresa religiosa.