Cancún canta a todo pulmón con Lucero y Mijares
CANCÚN, QRoo, 9 de septiembre de 2025.- La zona hotelera enfrenta una creciente presión urbanística y ambiental ante la apertura de dos nuevos resorts financiados por la cadena Royalton, en un contexto marcado por la saturación de servicios básicos como agua potable, drenaje y energía eléctrica.
Pese a los llamados del sector turístico para frenar la expansión desmedida, los proyectos continúan avanzando sobre el bulevar Kukulcán, donde hay más de 40 mil habitaciones en operación.
La renombrada Royalton Hotels & Resorts (antes Blue Diamond Resorts) anunció que asumirá la gestión de Royalton Riviera Cancun, An Autograph Collection All-Inclusive Resort & Casino, y Royalton Hideaway Riviera Cancun Adults Only, a partir del 7 de diciembre.
Bajo la dirección de Royalton Hotels, ambos resorts abrirán un nuevo capítulo definido por un diseño contemporáneo, una propuesta gastronómica dinámica y una visión redefinida del todo incluido.
Los nuevos hoteles de Royalton, aún en fase de tramitación ambiental, se suman a una infraestructura que ha rebasado su capacidad operativa, desde que la zona hotelera de Cancún dependía del Fondo Nacional. De Fomento al Turismo (Fonatur).
De acuerdo con la Asociación de Hoteles de Cancún, actualmente hay más de 35 mil habitaciones que ya enfrentan problemas de abastecimiento y conectividad, especialmente durante temporadas altas o lluvias intensas, cuando el sistema de drenaje colapsa.
La situación ha llevado a empresarios y ambientalistas a solicitar una moratoria al desarrollo turístico hasta modernizar la infraestructura existente, y es que el impacto en servicios públicos y la expansión ha generado preocupaciones sobre la sostenibilidad del destino.
En los últimos tres años se han inaugurado más de 200 hoteles, lo que ha elevado la oferta a más de 133 mil habitaciones en todo el estado, aunque la ocupación promedio ronda 70 por ciento; es decir, un crecimiento acelerado que ya afecta la rentabilidad del sector.
Los proyectos de Royalton, que contemplan más de 900 habitaciones en total, se ubicarían en zonas que aún carecen de servicios básicos, según documentos ingresados ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Es la Riviera Cancún, en la tercera etapa de la zona hotelera ─más cercana al aeropuerto que a las playas─, lo que ha encendido alertas sobre el posible deterioro de ecosistemas costeros, especialmente en la laguna Nichupté, donde se construye un puente vehicular.



Reproducción autorizada citando la fuente con el siguiente enlace Quadratín Quintana Roo.
Síguenos en Facebook, Twitter, Threads, WhatsApp, Telegram, TikTok, Instagram, YouTube




