Manglares bajo vigilancia: capacitan a guardianes comunitarios en Quintana Roo
OTHÓN P. BLANCO, QRoo, 3 de noviembre de 2026.- Ni una llamada, ni una explicación y mucho menos una respuesta. Así ha sido la actitud del personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en Chetumal, luego de que en al menos tres ocasiones se ha buscado establecer un diálogo para abordar el caso del delfín Mincho, y los otros 8 ejemplares que quedaron dentro de las instalaciones de Dolphin Connection Cancún.
El delfin estaba en las instalaciones clausuradas de Ventura Park en Cancún, luego de haber sido trasladado a este sitio por sufrir un accidente al impactarse contra una plataforma de concreto durante una acrobacia en un delfinario del Hotel Barceló en la Riviera Maya, Quintana Roo años antes, el pobre cetaceo vivió en cautiverio toda su vida y murió casi a los 37 años de vida en condiciones deplorables de cuidado.

Ahora quedan otros 8 ejemplares, Diego, Solei, Oceanía, Squalo, Flex, Apolo, Solomon y Satu, todos ellos en un estanque que según autoridades diariamente se verifica su calidad del agua, pero no hay pruebas o muestras cientificas que respalden esto, la PROFEPA, debería impulsar el santuario de vida marina que se proyecta para Quintana Roo, pero hasta el momento no han dado más que largas, esto a pesar de que existe una ley aprobada que prohíbe que estos Mamíferos marinos permanezcan en cautiverio.

Resulta cuestionable que una institución federal, cuya responsabilidad incluye la vigilancia y protección del medio ambiente, no tenga siquiera la atención de responder a quienes buscan información sobre temas de interés público. Bajo el argumento de que "no se puede dar entrevistas, todo se dara a conocer a nivel central".
Por ahora, la representación de Profepa en Quintana Roo tiene una deuda de comunicación que sigue creciendo. Tres intentos de acercamiento sin respuesta son suficientes para cuestionar su política de atención.




