CANCÚN, QRoo, 15 de julio de 2018.- Trece niños quintanarroenses viajaron más de cinco mil kilómetros, junto con sus padres, con un solo objetivo: poner en alto el nombre de Quintana Roo, en el Nacional de la Liga Pequeña de Béisbol, que se celebró en Monterrey, Nuevo León.
Con escaso apoyo gubernamental, pero eso sí, con muchas ganas, y con el respaldo moral de las familias de los municipios de Benito Juárez, Solidaridad y Lázaro Cárdenas, la selección de Quintana Roo cerró su participación en el evento que congregó a los 13 mejores equipos de México de la liga Williamsport, derrotando 13-2 al anfitrión, Nuevo León, en un emocionante partido, donde se ganaron el respeto y los aplausos del exigente público regiomontano.


Todo empezó hace unos siete años, cuando los pequeños quintanarroenses comenzaron a participar en la liga Williamsport, al competir en la categoría 5-6 años, y viajaron con sus papás a un torneo en Boca del Río, Veracruz. Luego, fueron al nacional de Puebla, categoría 7-8 años.
Su vocación, esfuerzo y tenacidad los hizo ganar en Cancún el pase al Torneo Nacional de Nogales, Sonora, también en la categoría de 7-8 años. Posteriormente, se trasladaron a Poza Rica, Veracruz, al Torneo Regional categoría 9-10 años y después, compitieron en Pachuca, Hidalgo, donde ganaron el pase al Torneo Nacional de Sabinas, Coahuila.
Viajaron también a Ciudad de México, para competir por Quintana Roo en el evento regional categoría 11-12 años y llegaron al Nacional de la Liga Pequeña de Beisbol que se celebró en Monterrey, Nuevo León, del 6 al 14 de julio, en el que participaron los mejores beisbolistas infantiles y donde tuvieron una actuación destacada. El campeón fue Tamaulipas, que terminó invicto y representará a nuestro país en el Mundial Infantil de Beisbol de la Liga pequeña Williamsport, a realizarse en Pensilvania, Estados Unidos, en agosto de este año.
Pero eso no detiene a los integrantes de la Liga Pequeña de béisbol de Quintana Roo, los motiva, incluso aunque tengan que pagar, como en todos los anteriores eventos, sus gastos de transporte, hospedaje, alimentación, equipo deportivo, viáticos de entrenadores y recreación, ya que las autoridades estatales y municipales valoran muy poco ese loable esfuerzo.
En este último viaje, cada familia tuvo que aportar de 30 a 40 mil pesos: “Nuestra satisfacción es que a través del deporte nuestros hijos se alejan de los problemas sociales que aquejan actualmente a Quintana Roo. Sabemos que todo sacrificio es en pro de la niñez y que vale la pena”, se alientan los jefes de familia.
En esta única ocasión, la Comisión de la Juventud y el Deporte de Quintana Roo aportó 20 mil pesos; 10 mil un capitán y seis mil pesos un amigo que los ha visto sudar en sus entrenamientos, cantidad que solo cubriría los gastos de una sola familia de las 13 que fueron.
Para los seleccionados fue otra experiencia fabulosa, ya que cada partido lo viven con intensidad y saben “que hay mucha rivalidad en el campo, pero amistad afuera y así saben que Quintana Roo hace deporte”, dicen.
Todos los niños que jugaron en temporada regular participan en la Liga de Beisbol Infantil y Juvenil Vinicio Castilla de Cancún, Quintana Roo. En la que participan equipos de Kantunilkín, Làzaro Cárdenas; Leona Vicario, Puerto Morelos; Cancún, Benito Juárez; Playa del Carmen, Solidarodad y del municipio de Cozumel, en categorías que van desde los 5 hasta los 16 años de edad.


Esta vez, la selección Quintana Roo la conformaron la categoría 11-12 años.
“Hay muchos niños valiosos, pero algunos no fueron por la cuestión económica”, lamentaron los padres de familia.
De Solidaridad viajaron cuatro integrantes: José Armando Córdova Hernández, José Fabián Cruz Jiménez, Juan Pablo Ucan Pat y José Antonio Yekón De la Cruz.
De Benito Juárez fueron nueve: Luis Fernando Díaz Leal, Claudio Gael Dzib Cupul, Ramsés Aarón Flores Alamilla, Diego Galué López, Pedro Jesús Peniche May, Henry Gael Rodríguez Jacinto, Kevin Alejandro Ruz Sosa, Daniel Enrique Sánchez Franco y Javier Velasco Chenique.
De Lázaro Cardenas (Kantunilkín) Jorge Uriel Rivera Canché, quien es uno de los mejores jugadores, no pudo viajar por cuestión económica.
Al terminar las vacaciones cada integrante retomará sus entrenamientos con sus respectivos equipos y nuevamente los jefes de familia comenzarán a hacer tandas, rifas de guantes o bats, a buscar apoyos, porque los pequeños beisbolistas seguirán esforzándose para seguir viajando miles de kilómetros con objeto de competir y representar a Quintana Roo, sin o con el apoyo de las autoridades municipales o estatales.