¿Descuentazos o puro cuento?
CANCÚN, QRoo, 7 de julio de 2026.- La industria restaurantera de Quintana Roo atraviesa uno de sus momentos más complicados en años. La caída en la actividad turística, el descenso en las ventas y el cambio en los hábitos de consumo han provocado el cierre definitivo de diversos establecimientos, incluso de aquellos que representaron inversiones superiores a los 10 millones de pesos.
Así lo advirtió Marcy Bezaleel, presidente del colectivo Cocineros de Quintana Roo, quien señaló que la crisis afecta a todo el país, aunque destinos como Cancún y Tulum resienten con mayor intensidad el impacto debido a los altos costos de operación. Explicó que numerosos negocios han reducido horarios, recortado personal o disminuido gastos para evitar bajar definitivamente las cortinas.

El representante del sector indicó que el comportamiento de los consumidores también ha cambiado. Señaló que las nuevas generaciones priorizan opciones como cafeterías especializadas y bebidas como el matcha, mientras disminuye la asistencia a restaurantes y el consumo de bebidas alcohólicas, modificando el panorama para la industria gastronómica.
Añadió que ni eventos de gran expectativa, como la Copa del Mundo, lograron reactivar el consumo, mientras que las proyecciones para la temporada vacacional de verano apuntan apenas a una recuperación moderada, insuficiente para compensar las pérdidas acumuladas durante el año.
Bezaleel estimó que alrededor del 30 por ciento de los restaurantes del país ha cerrado sus puertas, principalmente aquellos con mayores costos fijos, mientras que las llamadas dark kitchens continúan creciendo impulsadas por el aumento de los servicios de entrega a domicilio. Ante este escenario, llamó a la población a consumir en establecimientos locales para contribuir a la conservación de empleos y evitar que más negocios desaparezcan.