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Foto: Especial

Expertos del IPN proponen soluciones para uso de sargazo en Quintana Roo

Rodolfo Flores/Quadratín Quintana Roo
 
| 13 de agosto de 2018 | 14:50
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CANCÚN, QRoo, 13 de agosto de 2018.- El Instituto Politécnico Nacional (IPN) trabajan en alternativas concretas que apoyen en la resolución del problema del sargazo en Quintana Roo.
Especialistas del IPN indicaron que tienen propuestas para dar una solución definitiva al problema del alga.
El investigador del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas del IPN, Dr. Francisco Arreguín Sánchez, dijo que la industria podría aprovechar la extracción del alga para desarrollar productos, en tanto que el maestro en Ciencias del IPN, Benjamín Basurto Enríquez, indicó que el plancton no debe desviarse y que tienen ya un proyecto factible para, sin afectar el medio ambiente, solucionar el problema del sargazo.
Ambos coinciden en que el arribo masivo del alga al Caribe Mexicano podría ser recurrente en las próximas dos décadas, por lo que es urgente acotarlo.
Francisco Arreguín, del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas, señaló que el volumen del plancton representa una oportunidad para los sectores farmacéutico y alimentario que deseen invertir y aprovechar sustancias químicas como los alginatos para desarrollar productos.
Por su parte, el maestro Benjamín Basurto indicó que será necesario utilizar tecnología de punta, que ya se trabaja en México, y que tienen una propuesta lista para aplicarse en el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas, organismo público de investigación adscrito al Ministerio de Ciencias, Innovación y Universidades, a través de la Secretaría General de Coordinación de Política Científica (CIEMAT) del IPN. “El alga no es dañina para los animales marinos, es un hábitat que sirve para la crianza de las tortugas marinas jóvenes y para otras especies, como las anguilas e invertebrados”, pero también hay otros efectos negativos como el hecho de que cuando los huevos eclosionan, el sargazo puede impedir a las tortuguitas llegar al mar y morir en el intento”, detalló Francisco Arreguín.
“Necesitamos unir esfuerzos los sectores académicos del país contra lo que se ha vuelto una basura ecológica, ya no hay tiempo para investigar y estudiar, se debe actuar ya para solucionar la problemática”, precisó el académico Benjamín Basurto.
Coincidieron en que el problema del sargazo es regional y se requiere la participación de expertos en aspectos atmosféricos, oceanográficos y de biología marina, pero también expertos en corrientes marinas y en ingeniería de punta.
“La industria podría contar con una proyección de cuánta materia prima puede estar disponible e invertir y aprovechar sustancias como los alginatos que se puedan extraer de ese tipo de alga”, destacó Francisco Arreguín.
En ese contexto, Benjamín Basurto estimó que el fenómeno que sufre Quintana Roo será recurrente, por lo que se necesita una solución en el corto plazo que tenga impacto a mediano y largo plazos.
En junio de 2015 se registró en los litorales del Caribe una llegada atípica de sargazo y se estimó una cobertura de alrededor de 700 kilómetros cuadrados de playa.
En ese mismo mes de 2018, se registraron más de dos mil 500 kilómetros cuadrados de cobertura, casi cuatro veces más que hace tres años.
“Este fenómeno de acumulación de sargazo en playas del Caribe, tiene su origen en el cambio climático, un proceso natural que se asocia a ciclos con frecuencia de aproximadamente 70 años, manifestándose claramente en lo que se conoce como cambio de régimen, ocurrido hacia el inicio de la década de los 80, donde termina un periodo de enfriamiento de varias décadas, y empieza uno de calentamiento”, enfatizó Francisco Arreguín.
Como se sabe, el alga es transportada por las corrientes oceánicas desde el mar de los sarzagos que se ubica al oriente de Las Bahamas, entre Brasil y el Continente Africano y se mantiene vivo por el calentamiento continuo y la radiación solar, lo que favorece su crecimiento y sirve de alimento y nido para varias especies marinas.