CANCÚN, QRoo, 12 de julio de 2018.- Una transición ordenada, pero también auditada, en la que una vez que el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador tome posesión, se aplicará la ley con rigor en caso de detectar corrupción y anomalías, es la consigna que tiene Arturo Abreu Marín como representante del nuevo gobierno federal en Quintana Roo.
El mandato de Andrés Manuel López Obrador es claro: poner orden sobre todo en el saqueo que diferentes autoridades y ex gobernadores han hecho al patrimonio de Quintana Roo y en la canalización de los programas federales al Estado y los 11 municipios.
No se trata de una cacería de brujas, aclara, pero si de que se devuelva lo que de alguna forma de robó al ciudadano.
Arturo Abreu Marín trae al estado un equipo experimentado que revisará minuciosamente el trabajo de las dependencias federales en la entidad, con la encomienda de revisar las valuaciones y venta de terrenos y las interconexiones con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), quien recientemente vendió un predio de 262.5 hectáreas, estimado en mil 240 millones de pesos, a sólo 61.4 millones de pesos, 20 veces menos de su valor.
Cada presunto abuso de poder y fraudes serán puestos bajo la lupa de Arturo Abreu y “se trabajará apegados a la legalidad”, porque ese es el mandato “nunca de forma arbitraria”.
En ese contexto, se analizará dentro del plan de transición en Quintana Roo si efectivamente las dependencias actuaron conforme a la ley e interpusieron denuncias o incurrieron en actos de omisión o irregularidades.
Licenciado en Economía, jefe de familia y abuelo, es “orgullosamente cancunense” desde hace ya 19 años, aunque nació en Balancán, Tabasco.
Conocemos a fondo la situación de Quintana Roo, de sus gobernantes y de sus saqueos, dice Arturo Abreu, al que parece que nada se le escapará como encargado del trabajo de transición en Quintana Roo.
Afirma que habrá cambios importantes, pero se conservará gente valiosa “porque estamos en un proceso de análisis, pero también de reconciliación”.
Asesor del virtual presidente electo desde el comienzo y uno de los fundadores de Morena, confía en que en Quintana Roo hay grandes posibilidades para sentar las bases de un nuevo gobierno mejor para todos.
El responsable de poner orden en la entidad fue enlace de Morena en la zona norte en las pasadas elecciones y operó desde Benito Juárez.
Con una experiencia de 45 años en el servicio, promete actuar con legalidad pero también con justicia para el patrimonio de los quintanarroenses que han visto como los corruptos ha sido minado su patrimonio y promete que todo se hará acorde a los tiempos.
Arturo Abreu Marín fue subdelegado de Milpa Alta en Ciudad de México (1973-1975); delegado del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) (1975-1989).
De 1989 a 1991, delegado de Banobras en Tabasco, gerente regional y gerente de la zona sureste de Nacional Financiera. Contralor en la Secretaría de Educación de Tabasco (1992-1994); secretario de Fomento Industrial y Turismo de Tabasco (1995-1996); delegado de la Profeco en Tabasco (1998-2000) y funcionario de la Ciudad de México cuando Andrés Manuel López Obrador fue regente (2000-2001).
Trabajó también en la Comisión Nacional de Energía Nuclear y en el Fondo de Planeación de la Industria Azucarera y fue presidente del Centro Bancario de Tabasco y miembro de la Asociación de Banqueros de México (ABM).