¿Descuentazos o puro cuento?
CANCÚN, QRoo, 23 de junio de 2026.- La presencia de diversas plagas en cultivos de Quintana Roo ha generado afectaciones en la producción agrícola, principalmente en maíz, hortalizas y frutales, lo que mantiene en alerta a productores ante el riesgo de pérdidas económicas en el campo.
Entre las plagas más recurrentes se encuentra la mosca blanca, que debilita cultivos como tomate, chile y frijol al alimentarse de la savia de las plantas, además de transmitir enfermedades virales que afectan su desarrollo. También destaca el gusano cogollero, uno de los principales enemigos del maíz, ya que ataca el brote central de la planta y puede frenar su crecimiento de manera significativa.
En el caso de las hortalizas, el picudo del chile representa una amenaza importante al perforar frutos y tallos, afectando su calidad y comercialización. Mientras tanto, en cultivos frutales como cítricos y papaya, la mosca de la fruta provoca daños internos al depositar huevecillos dentro del fruto, lo que acelera su descomposición.
Asimismo, ácaros y trips continúan siendo una problemática constante, al generar daños en hojas y flores, reduciendo el rendimiento de las cosechas, especialmente en temporadas de calor y alta humedad, condiciones frecuentes en la entidad.
Productores señalan que el control de estas plagas incrementa los costos de producción y reduce la rentabilidad del campo, lo que evidencia las limitaciones estructurales del sector agrícola frente a otros motores económicos del estado.
En contraste, la economía de Quintana Roo se mantiene fuertemente impulsada por el turismo, que concentra la mayor parte de la actividad económica, el empleo y la inversión en destinos como Cancún, Riviera Maya y Tulum, consolidándose como el principal sostén financiero de la entidad.
Ante este escenario, especialistas y productores coinciden en la necesidad de fortalecer estrategias de manejo fitosanitario, asistencia técnica y diversificación productiva, con el objetivo de reducir la vulnerabilidad del campo y equilibrar el desarrollo económico frente al peso del sector turístico.