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Foto: Marco Ortiz

Isla Mujeres: sueño caribeño que aún se puede disfrutar

Gabriela Martínez/Quadratín Quintana Roo
 
| 11 de agosto de 2018 | 16:44
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ISLA MUJERES, QRoo, 11 de agosto de 2018.- Un mar color azul turquesa verdaderamente hermoso, cristalino, templado, y arena, mucha arena blanca, que permite caminar y caminar hacia adentro, alejarse de la costa y sentir y hasta tocar los cardúmenes de peces multicolores, con un cielo limpio y  despejado en una isla pequeña… no es un sueño, es un paraíso que se puede disfrutar aún en Quintana Roo. Se trata de Isla Mujeres, un destino caribeño inigualable al que, afortunadamente, no ha afectado el sargazo.
A lo largo de un kilómetro de ancho, por apenas siete kilómetros de largo, se yergue Isla Mujeres: la joya del Caribe Mexicano, lugar donde lo mismo se puede comer un suculento pescado a la Tikinchic en Playa Lancheros, donde también se puede nadar con tiburones gato, que recorrer sus pequeñitas calles engalanadas con sus casitas de madera,  rústicas, pintadas de multicolores.
El capricho de la corriente marina y los fenómenos naturales en la Punta Norte de la isla, han creado la llamada Piscina del Rey, una verdadera alberca natural de agua marina con oleaje, pero poco profunda, donde niños y adultos retozan por horas sin ningún peligro.
A 13 kilómetros de Cancún, por mar, se yergue este paradisiaco lugar que encanta a turistas mexicanos e internacionales. Se ubica muy cerca de la Península de Yucatán, al Sureste de México, y es uno de los 11 municipios de Quintana Roo, que en su parte insular compite en belleza, hospitalidad y variedad con los mejores destinos del mundo.
Fue descubierta en 1517, en la expedición de Francisco Hernández de Córdoba, y en tiempos prehispánicos se consagró a la diosa maya Ixchel, deidad dedicada a la luna, el amor y la fertilidad, que en esa época recibía ofrendas con formas femeninas que los creyentes depositaban en sus playas, por lo que los conquistadores españoles le llamaron Isla Mujeres.
Ahora en la Punta Sur, el vestigio aún se observa y corrobora que la pequeña isla tiene también importante presencia de la cultura maya. 
Sus aguas tibias son el remanso perfecto de delfines, tortugas y, especialmente, del tiburón ballena, que en esta época coquetea con los turistas que se animan a contratar la lancha para avistarlo.
Llegar no es difícil. El turista en Cancún puede trasladarse en servicio público o privado al muelle ubicado en Puerto Juárez, para iniciar la aventura en una agradable travesía marítima de no más de 20 minutos, aunque también se puede llegar en lancha o en ferry, éste último transporta automotores y se aborda en Punta Sam, tarda en arribar al muelle de Isla Mujeres poco más de 50 minutos.
También está la opción de abordar una embarcación de lujo en distintos puntos de la zona hotelera de Cancún, como Playa Tortugas o Playa Langosta.
Entre las tradiciones que existen en la isla y que pueden realizar los turistas es caminar hasta donde está la zona arqueológica donde se halla el templo de la diosa Ixchel y pedirle fertilidad, amor y abundancia.
Pero también tiene vestigios piratas, en la Hacienda Mundaca, a donde llegaba el temible capitán Fermín Mundaca y Marecheaga.
Uno de sus atractivos importantes es el parque y club de playa El Garrafón, donde en escenarios submarinos no imaginados se puede practicar esnórquel o kayak,  entre otros.
La isla tiene una aeropista que no recibe vuelos comerciales, pero es una belleza observarla al igual que entrar en su capilla católica, en la que la Virgen de los pescadores, dicen algunos turistas, no deja ver su cara en las fotos.
En Playa Norte, quizá el mejor lugar para nadar, llena de altas palmeras de coco, está enfrente el Panteón Municipal, que le da ese sentido pintoresco único.
Como la isla es muy chica, se rentan carritos de golf, bicicletas y ciclomotores para que los turistas puedan conocerla toda en un día, aunque también hay taxis con tarifas fijas.
La isla, que fue un centro sagrado maya durante los siglos X y XII, tiene ahora hermosas casitas donde se puede encontrar toda clase de ropa regional y artesanías, pero también el perfume de moda y los lentes de marca.
Isla Mujeres fue formada por las corrientes del océano y depósitos de sedimento, por lo que es plana y abunda la arena blanca, aunque en algunos lugares no es fina.  
Hay, entre sus atracciones una casa privada en forma de una concha gigante, que aunque no está abierta al público, sí es un escenario maravilloso para las selfies de los turistas.
Isla Mujeres es un lugar preferido de las tortugas marinas para desovar, por lo que tiene también la Tortugranja, donde se puede aprender y conocer a los quelonios.
Algo que también la distingue es su Museo Subacuático, donde existen cientos de esculturas que se han colocado bajo el agua, para alentar a que el coral crezca ahí.
Las esculturas son hermosas e interesantes para los buceadores y aquellos que contraten tours de esnórquel. Dos locaciones están cerca de la costa de Cancún, y la tercera, frente a la costa occidental de Isla Mujeres.
Destaca también la Casa de Piedra, una edificación construida caprichosamente sobre el mar que divide las tranquilas aguas caribeñas y el mar abierto, casa que aguantó los embates de los huracanes Gilberto y Wilma.
Deliciosa comida, fresca bebida, la picardía y hospitalidad de los isleños y esos atardeceres impresionantes dejan al turista esa nostalgia al irse y unas ganas inmensas de siempre regresar.