CANCÚN, QRoo, 12 de julio de 2018.- En México y sobre todo en Quintana Roo, hay que proteger la legalidad y la certidumbre de las inversiones. Si un empresario compra de buena fe y cumple con la legalidad, no es correcto que peligre su predio, afirmó el vicepresidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) del Caribe, Eduardo Martínez González, al referirse al caso de José Antonio Chapur Zahoul.
Como se sabe, un predio de 262.5 hectáreas ubicado frente al mar sobre la carretera Cancún-Tulum, fue vendido a José Antonio Chapur, a un precio 20 veces menor, ya que el valor real es de más de mil 240 millones de pesos.
La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) realizó la transacción, pero la responsable de la valuación fue el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin), según Eduardo Martínez González.
El costo de la propiedad, según un perito de la PGR asciende a mil 239.8 millones de pesos, sin embargo el terreno fue vendido en 61.4 millones de pesos a Vicente Francisco Cetina Novelo, quien luego de comprarlo, lo revendió a una inmobiliaria para pasar a manos de José Antonio Chapur.
Respecto a esa venta, Eduardo Martínez, dijo que es inusual la velocidad con la que la Sedatu manejó el procedimiento, pero que esa cuestión no quiere decir ilegalidad.
“José Chapur, sin tener conocimiento, compra el predio a un revendedor, al que le costó 20 veces menos de lo que vale, pero él es un empresario serio y si alguien sabe de turismo, de desarrollar hoteles de calidad y de apoyar al destino, es él”, comentó.
El director general de la desarrolladora inmobiliaria Grupo Cumbres, precisó que no hay que olvidar que, en este proceso el Indaabin valuó el terreno y fue pagado arriba de ese precio, “las personas que pagaron el predio en primer lugar o en el segundo, que sería el caso de José Chapur, compraron arriba de lo que la legalidad les marcaba”.
“Yo no conozco los criterios del Indaabin para su valuación, ni qué factores tomaron, a lo mejor tiene mangle, mucho mangle y no lo puedes utilizar, hay muchos factores propios del terreno que habrá que conocer que pudieron haber influido en la valuación, pero si una dependencia nacional que valúa los predios, lo hizo y tú compras arriba de lo valuado y luego lo vendes arriba de ese precio, tú estás actuando de buena fe, pensando que el Indaabin hizo su trabajo acertadamente”, detalló.
Por lo que se alcanza a ver desde afuera, el proceso fue rápido, pero aparentemente legal, precisó.
Dijo que cualquier inversionista debe revisar los antecedentes de la propiedad y ver que todo está bien; “y si no tiene algún gravamen, si tiene título de propiedad y se compró adecuadamente, el inversionista tiene el derecho de decidir, por lo que no se me hace correcto cuestionar la inversión de un empresario”, señaló.
El dirigente del CCE del Caribe explicó que “las autoridades pueden hacer sus investigaciones, pero en ese caso el terreno quedó en manos de un hombre que es un empresario reconocido. Si las cosas se hicieron bien, el tema mediático no debería ser un factor que ponga en riesgo la inversión”, acotó.
José Antonio Chapur Zahoul es un reconocido empresario hotelero en Quintana Roo, propietario del Grupo Palace Resorts y dueño del hotel Moon Palace.
Según los documentos del diario Reforma, los trámites en la Sedatu y del Indaabin se hicieron en tan solo tres meses, luego de que lo tasaron en 61 millones de pesos en 2016, por parte del Indaabin, organismo del Gobierno Federal al que le corresponde determinar el monto de los bienes que son desincorporados.