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CANCÚN, QRoo, 20 de mayo de 2026.- En el marco del Día Mundial de la Abeja –celebrado cada 20 de mayo–, Quintana Roo se consolida como uno de los estados con mayor tradición apícola del país, con una producción de 2 mil 727 toneladas de miel y más de 54 mil colmenas registradas, además de contar con el corredor de producción de miel orgánica más importante del país.
Datos de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpe) señalan que en la entidad existen alrededor de 846 apicultores con marca registrada, actividad que representa una fuente de ingresos para cientos de familias, principalmente en municipios de la zona maya como Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Bacalar.
La apicultura quintanarroense no solo destaca por su volumen de producción, la cual supera hasta las dos mil toneladas según la Sedarpe, sino también por la calidad de su miel, gran parte de la cual se destina a mercados nacionales e internacionales, particularmente europeos, donde la miel orgánica de la Península de Yucatán mantiene alta demanda.

Además de la apicultura tradicional, Quintana Roo preserva la meliponicultura, práctica ancestral maya enfocada en la crianza de abejas meliponas, especie sin aguijón considerada fundamental dentro de la cultura y medicina tradicional de las comunidades indígenas.
Actualmente, el estado cuenta con más de 3 mil colmenas meliponas y 175 productores dedicados a esta actividad, considerada parte del patrimonio biocultural de Quintana Roo y, recientemente, reconocida por parte del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
En este sentido, las abejas representan un elemento fundamental para la cultura, tradición y los ecosistemas de Quintana Roo, especialmente por su papel en la polinización de selvas, cultivos y flora nativa de la región maya.
Ante ello, autoridades estatales y productores han impulsado diversas acciones para proteger a estos polinizadores y fortalecer la actividad apícola y meliponícola en la entidad.
Entre las medidas destaca la reciente Ley de Protección y Fomento Apícola del Estado de Quintana Roo, la cual contempla programas de conservación de selvas, suelo y agua; campañas de difusión para preservar a las abejas y su hábitat; así como acciones para vigilar actividades humanas que puedan afectar el desarrollo de la apicultura.
La legislación también promueve el impulso de la meliponicultura dentro de programas estatales y municipales, además de fomentar la capacitación de productores en manejo sustentable, sanidad e inocuidad apícola.

De igual forma, Quintana Roo obtuvo recientemente la protección oficial de la Indicación Geográfica “Miel de Abeja Melipona del Corredor de la Zona Maya de Quintana Roo”, reconocimiento otorgado por el IMPI, que busca preservar los métodos tradicionales de producción y proteger el conocimiento ancestral de las comunidades mayas.
La declaratoria reconoce el valor biológico, cultural y ambiental de la miel producida por la abeja Melipona beecheii, conocida como “xunán kab”, especie nativa sin aguijón considerada sagrada dentro de la cosmovisión maya.
Así, en Quintana Roo, las abejas no solo forman parte de una actividad productiva; representan también una conexión ancestral entre las comunidades mayas y la naturaleza, cuya preservación se ha vuelto indispensable frente a los desafíos ambientales que amenazan a los polinizadores y a los ecosistemas de la región.