CIUDAD DE MÉXICO, 1 de julio de 2019.- Artesanas indígenas son obligadas a retirarse por policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México por no vender objetos del partido Morena y del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Artesanas y vendedores ambulantes que se habían colocado sobre los portales de la Plaza de la Constitución están siendo “invitados a retirarse” por parte de policías capitalinos quienes les indican que en este espacio solo se pueden vender objetos alusivos al presidente o a su partido, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Así se pudo comprobar esta tarde después de atestiguar tres casos en los que policías se acercaron a mujeres que ya estaban instaladas en el piso, para indicarles que debían retirarse.

“No tengo el nombre de la persona que nos dio esa indicación. La indicación fue retirar a las personas que están realizando ventas de productos que no sean alusivos al partido. Yo solamente cumplo las órdenes que me especifican. Se les está haciendo la invitación de que se retiren. Esa es la indicación que nos dieron a nosotros.

“Fue de Gobierno Central”, respondió una de las oficiales encargadas de hacer las invitaciones.

Quienes sí pudieron trabajar fueron decenas de comerciantes que venden tazas, playeras, llaveros, calendarios, paraguas y muñecos de peluche con la imagen de López Obrador, de los colores guinda del partido Morena.

La señora Genoveva, indígena de origen náhuatl del estado de Puebla, traía camisas, blusas y rebozos para vender esta tarde en las inmediaciones del Zócalo de la Ciudad de México, en los arcos de Plaza de la Constitución. Ya se había instalado hasta que “unas personas” que no se identificaron le indicaron que tenía que retirarse porque no estaba vendiendo artículos relacionados con el Presidente, quién hoy cumple un año de haber ganado las elecciones.

“Yo no creo que sea el Presidente el que dio la orden, porque el es humilde y quiere que todos trabajemos”, dijo.

“No quería vender mucho solamente para sacar para la comida y para regresarme”, agregó Genoveva, quien vive en Ecatepec, Estado de México.

Lo mismo le ocurrió a la señora Irinea, indígena Nhänhö, originaria del municipio de Amealco, Querétaro, de 70 años de edad, quién salió de su casa hoy a las 04:00 de la mañana en compañía de su nieta para venir a vender muñecas, pulseras, y aretes en materiales como hilo y chaquira.

“Me vine temprano a las 4 de la mañana, vengo allá de mi pueblo para vender muñecas, pulsera todo de eso. Ahorita me dijeron que no puedo vender por cosa del gobierno, nada más los que traen taza son los que pueden vender”, dijo mientras recogía su mercancía.

Con información de El Universal