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CANCÚN, QRoo, 6 de junio de 2026.- A un mes de haber iniciado operaciones para los automovilistas, el Puente Nichupté se consolida como una de las obras de movilidad más importantes para Cancún, aunque sus primeros días de funcionamiento también han estado marcados por accidentes, controversias y retos derivados de la alta demanda vehicular.
Aunque la infraestructura fue inaugurada oficialmente el pasado 2 de mayo, su apertura a la circulación ocurrió cuatro días después, luego de que autoridades y personal de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) realizaran las verificaciones correspondientes para garantizar que el puente estuviera listo para recibir a los usuarios.
Desde entonces, miles de automovilistas han utilizado esta nueva vía que conecta de manera directa la zona urbana con la Zona Hotelera, permitiendo reducir significativamente los tiempos de traslado. Sin embargo, apenas horas después de su apertura se registró el primer accidente, atribuido a la distracción de algunos conductores que, impresionados por las vistas que ofrece el recorrido, intentaban tomar fotografías mientras manejaban.

Las polémicas tampoco tardaron en surgir. Una de las primeras estuvo relacionada con la restricción de acceso para motocicletas con cilindraje menor a 600 centímetros cúbicos, medida que generó inconformidad entre usuarios. Posteriormente, operadores del servicio de taxi manifestaron su descontento por las limitaciones para utilizar esta nueva infraestructura.
Otro de los momentos que generó incertidumbre fue la difusión de un video en redes sociales donde se afirmaba que el puente presentaba soportes adicionales por presuntas fallas estructurales. Ante ello, la SICT aclaró que dichas estructuras forman parte del diseño original del proyecto y descartó cualquier riesgo para quienes transitan por la obra.
El 10 de mayo, con motivo del Día de las Madres, cientos de cancunenses aprovecharon para recorrer el puente, provocando el primer gran embotellamiento en la zona y evidenciando que, durante periodos de alta afluencia, el tiempo estimado de traslado de 10 minutos puede incrementarse considerablemente.

Entre los avances en materia de movilidad destaca también la incorporación del transporte público a través de la nueva ruta 27, que conecta la zona de Cielo Nuevo con la Zona Hotelera utilizando el Puente Nichupté como parte de su recorrido. Esta medida busca ampliar los beneficios de la obra a miles de usuarios del transporte colectivo y ofrecer una alternativa más eficiente para los traslados diarios.
Recientemente, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó al Puente Nichupté como una de las grandes obras de movilidad impulsadas por la actual administración federal. La infraestructura mide 11.2 kilómetros, cuenta con un arco metálico de 100 metros y es considerada el segundo puente más largo de América Latina construido sobre un cuerpo de agua.
Además, fue diseñado para soportar un aforo aproximado de 12 mil vehículos diarios y dispone de tres carriles de circulación —dos fijos y uno reversible— así como una ciclovía bidireccional. A un mes de operación, el Puente Nichupté continúa transformando la movilidad de Cancún, mientras autoridades y usuarios enfrentan el desafío de garantizar un tránsito seguro y eficiente.




