CANCÚN, QRoo, 7 de julio de 2018.- Para el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, se debe obtener del turismo el máximo valor que pueda entregarle al país, porque se tiene todo para seguir consolidando esta industria, pero con un cambio trascendente que beneficie a la población local y, por ende, a todos los mexicanos.

La visión en el ámbito turístico, en el que tiene como coordinador de asesores a Miguel Torruco Marqués, es que “serán las naciones que mejor preserven su medio ambiente y, sobre todo, conserven su identidad histórica, cultural y gastronómíca, las naciones que habrán de participar de manera plena en la extraordinaria derrama económica del turismo en el futuro”.
Por ello, el programa del Ejecutivo electo en materia turística tiene ejes precisos y fundamentales, según explica quien lleva 46 años al servicio del turismo y lo ha trabajado desde bell boy hasta presidente nacional de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles:
“No queremos más paraísos turísticos conviviendo con infiernos de marginación, requerimos vender mejor, para lo que habrá que transformar los atractivos en proyectos que nos permitan promover experiencias únicas, con marcas regionales posicionadas y reconocidas en todos los mercados”.
Ante el bajo nivel de crecimiento, desempleo y quebranto social, el nuevo gobierno afirma que: “el turismo es una herramienta clave para este cambio, ya que permite fomentar el crecimiento, el empleo y la recuperación del tejido social” y casi cuatro millones de personas dependen de esta industria.
En el ambicioso, pero posible programa se incluye “consolidar lo existente y ampliar el potencial turístico en beneficio de todos”.
Promover también un esquema de desarrollo turístico regional equilibrado, “para evitar la alta concentración y sobre carga que actualmente se da en algunos destinos”.
Para lograr ese desarrollo regional del turismo y generar una nueva oferta de infraestructura, Miguel Torruco dice: “es necesaria la participación de la inversión privada, con reglas claras y sencillas, estableceremos un vínculo entre Turismo y política social de educación, salud, vivienda y servicios”.
Actualmente, 80 millones de mexicanos hacen el turismo doméstico, “por lo que debemos aprovechar el mercado interno como una base de crecimiento, dándole un mayor dinamismo a través de una sólida estrategia de turismo social”.
Dentro de ese cambio que busca el Presidente electo, Miguel Torruco detalla que apostarán por la innovación: “se mejorarán los servicios con tecnología de punta, a través de plataformas digitales con información turística, capacitación, trámites institucionales, prácticas sustentables y fomento a la inversión”.
Y respecto al turismo rural que ha estado olvidado, destaca: “contamos con 196 mil localidades rurales que concentran 26 por ciento de la población, lo que representa una gran oportunidad para fomentar el empleo, reducir el éxodo a las ciudades y, sobre todo, evitar el abandono del campo”.
El nuevo gobierno democrático impulsará el sector turismo y apoyará la infraestructura turística.
Se planea la construcción de un tren rápido: Cancún-Tulum-Calakmul- Palenque, con inversión pública y privada.
Dentro del proyecto, se prevé un acuerdo entre el nuevo gobierno con empresarios, representantes del sector turismo, inversionistas y trabajadores para atender la seguridad en las zonas turísticas.
Un énfasis principal será cuidar el medio ambiente y también el desarrollo social en las zonas turísticas, sin desigualdad para evitar paraísos turísticos rodeados de miseria, de colonias sin agua, sin drenaje, sin luz, sin pavimento.
Paralelamente, se trabajará desde el ámbito social, en un programa integral para mejorar la situación de las colonias populares donde viven los trabajadores de las zonas turísticas.
Se analiza ya la descentralización de la Secretaría de Turismo, que se planea ubicar en una zona estratégica de Quintana Roo, en tanto que es posible que Fonatur salga de Cancún y se vaya a Bahía de Banderas, Nayarit.
En adelante, el objetivo es que el turismo produzca y distribuya riqueza de forma pareja.
Los recursos naturales, el legado cultural y la vocación del pueblo de México por el trabajo, permitirán que el turismo aporte más de 22 mil millones de dólares al año, ese es uno de los retos.
El nuevo gobierno promoverá de forma sin precedente el mundo maya y con éste a Yucatán, Campeche, Chiapas, Tabasco y Oaxaca.
Será Quintana Roo, la puerta de acceso para turistas internacionales hacia otros estados, por la nobleza de esta industria.