Quintana Roo no baja la guardia ante temporal de lluvias
CANCÚN, QRoo, 27 de julio de 2026.- Durante décadas, Quintana Roo fue sinónimo de juventud. El auge turístico de destinos como Cancún, Playa del Carmen y la Riviera Maya atrajo a miles de personas en edad productiva provenientes de otras entidades del país, convirtiéndolo en uno de los estados con la población más joven de México. Sin embargo, ese panorama comienza a cambiar.
Hoy, Quintana Roo enfrenta un proceso de envejecimiento demográfico que, aunque ocurre a un ritmo distinto al de otras entidades, ya empieza a transformar las necesidades de salud, movilidad, cuidados y protección social. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, en Quintana Roo residen 180 mil 975 personas de 60 años y más, equivalentes al 9.7 por ciento de la población estatal. Aunque la proporción sigue siendo una de las menores del país, el crecimiento de este grupo refleja una transformación en la estructura poblacional.
La migración cambió la historia demográfica
El crecimiento de Quintana Roo ha estado marcado por la migración. A diferencia de otras entidades donde el aumento poblacional depende principalmente de los nacimientos, buena parte del desarrollo demográfico del estado ha sido impulsado por personas que llegaron desde distintas regiones del país para incorporarse al sector turístico, la construcción, el comercio y los servicios.
De acuerdo con el Panorama Sociodemográfico de Quintana Roo 2020, 12.8 por ciento de la población de cinco años y más vivía en otra entidad o país cinco años antes, una de las proporciones más altas de México. Entre quienes cambiaron de residencia, 53.2 por ciento lo hizo por motivos de trabajo, 34 por ciento por razones familiares, 13.2 por ciento para estudiar y 4 por ciento por inseguridad o violencia.
Esta llegada constante de población joven permitió que durante décadas Quintana Roo mantuviera una de las edades medianas más bajas de México. Sin embargo, quienes arribaron en las décadas de 1980, 1990 y principios de los años 2000 hoy también comienzan a formar parte de la población adulta mayor
Una población que ya no es tan joven
Aunque Quintana Roo continúa siendo una de las entidades más jóvenes del país, los indicadores muestran un cambio paulatino. En 2020 la entidad registró una población de 1 millón 857 mil 985 habitantes, de los cuales 50.4 por ciento son hombres y 49.6 por ciento mujeres. La edad mediana fue de 28 años, lo que significa que la mitad de la población tiene esa edad o menos.
Al mismo tiempo, la fecundidad continúa descendiendo. El promedio de hijas e hijos nacidos vivos por mujer de 15 a 49 años fue de 1.4, uno de los más bajos del país, reflejo de una transición demográfica caracterizada por menos nacimientos y una mayor esperanza de vida.

Los adultos mayores aún son pocos, pero crecen rápidamente
El Censo de Población y Vivienda 2020 contabilizó 180 mil 975 personas de 60 años y más en Quintana Roo, equivalentes al 9.7 por ciento de la población estatal. Hace apenas dos décadas este grupo representaba una proporción considerablemente menor.
Aunque la entidad todavía se mantiene entre las más jóvenes del país, el incremento sostenido de la población adulta mayor confirma que el envejecimiento demográfico ya forma parte de la realidad estatal y que su peso seguirá aumentando conforme envejezcan las generaciones que impulsaron el desarrollo turístico del estado.
No todos los municipios envejecen al mismo ritmo
La dinámica poblacional es distinta dentro del estado. Municipios turísticos como Benito Juárez, Solidaridad y Puerto Morelos mantienen una estructura relativamente joven debido a la llegada permanente de población en edad laboral.
En contraste, municipios como José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto y Lázaro Cárdenas presentan una proporción mayor de personas adultas mayores, lo que comienza a generar retos distintos en materia de atención médica, movilidad y cuidados.
Vivir más también implica nuevos desafíos
El aumento de la población adulta mayor representa uno de los principales logros demográficos asociados a una mayor esperanza de vida, pero también implica nuevas necesidades.
La Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM) señala que entre las personas de 50 años y más predominan enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y padecimientos cardiovasculares, además de limitaciones funcionales que incrementan la demanda de cuidados de largo plazo.
En Quintana Roo, al igual que en el resto del país, el crecimiento de este grupo poblacional obligará a fortalecer la atención geriátrica, ampliar los servicios de salud, mejorar la accesibilidad urbana y desarrollar políticas públicas orientadas al cuidado de las personas mayores.
Un nuevo desafío para un estado construido por migrantes
Las cifras del INEGI muestran que Quintana Roo continúa siendo una entidad relativamente joven, pero ya no tanto como hace dos décadas. El estado que creció gracias a la llegada constante de trabajadores de todo el país comienza ahora a ver envejecer a esa misma generación.
El desafío ya no consiste únicamente en atender el crecimiento poblacional derivado de la migración, sino en preparar infraestructura, servicios y programas para una población que vivirá más años y demandará nuevas formas de atención. Ese cambio marca el inicio de una nueva etapa demográfica para Quintana Roo.